

Un atentado a tiros registrado en el distrito de Carmen de la Legua, perteneciente a la provincia constitucional del Callao, dejó un saldo de tres personas heridas, entre ellas un sacerdote. Ante estos hechos de inseguridad, la jerarquía eclesiástica local alzó la voz para exigir el cese de las agresiones y un cambio profundo en la sociedad.
El ataque armado tuvo lugar cerca de la parroquia Santa Teresita del Niño Jesús, situada en la urbanización San Fernando. Entre los afectados se encuentra el presbítero José Nazario Ayala, quien recibió un impacto de bala en la mejilla izquierda y fue auxiliado de emergencia hacia el Hospital Daniel Alcides Carrión. Las autoridades médicas confirmaron que el religioso se encuentra fuera de peligro.
Junto al clérigo, resultaron lesionados Darvis Jesús Monagro Peña y Edith Josefina Rodríguez Antesana, ambos trasladados de inmediato al Hospital Alberto Barton para recibir asistencia médica especializada. Las primeras indagaciones policiales apuntan a que el móvil del tiroteo estaría vinculado con presuntos actos de extorsión relacionados con obras de remodelación que se venían ejecutando en el Parque San Fernando.
Llamado urgente de la Iglesia frente a la criminalidad
Frente a este suceso violento, la Diócesis del Callao, encabezada por Mons. Luis Alberto Barrera Pacheco, emitió un pronunciamiento contundente rechazando el uso de las armas y la pérdida de valores ciudadanos en la región.
“No podemos acostumbrarnos a la violencia ni quedarnos indiferentes ante tantas muertes a causa de ella. Todos estamos llamados a custodiar la vida y desterrar la cultura de muerte que causa dolor y nos roba la paz”, señaló la institución mediante un comunicado oficial, donde también manifestaron su cercanía con las familias afectadas y elevaron plegarias por la pronta recuperación de los lesionados.
La Iglesia católica reiteró que cualquier manifestación de agresión física o armada vulnera de forma directa los principios divinos y atenta contra la dignidad intrínseca de toda persona, exigiendo a las autoridades redoblar los esfuerzos para garantizar la tranquilidad ciudadana.
Contexto de inseguridad y estado de emergencia
La balacera se produce en un escenario sumamente crítico para Lima y el Callao, jurisdicción que atraviesa un estado de emergencia por 60 días decretado por el Ejecutivo desde el pasado 28 de agosto. Dicha medida otorga facultades especiales a la Policía Nacional y a las Fuerzas Armadas para el control del orden público, implicando la suspensión temporal de ciertas garantías constitucionales como la inviolabilidad domiciliaria y las libertades de tránsito y reunión.
De acuerdo con registros del Sistema Nacional de Defunciones (SINADEF), entre octubre de 2025 y agosto de 2026 se perpetraron 52 homicidios en esta provincia constitucional. Por su parte, el Observatorio Nacional de Prospectiva indicó que durante el año 2025 el 25,9 % de los habitantes sufrió algún episodio delictivo, mientras que la percepción de inseguridad ciudadana escaló hasta el 86 %, contabilizando un total de 193 homicidios impulsados principalmente por la desigualdad social, el auge de bandas criminales y las deficiencias en materia de vigilancia.
Proyección internacional y visitas esperadas
A pesar del clima de tensión social, el Callao se prepara para acontecimientos de relevancia internacional, destacando los preparativos para erigir una estatua monumental de 14 metros de altura en honor al Papa León XIV. Esta región portuaria, que alberga el principal terminal aéreo del país y es la única provincia constitucional peruana con autonomía administrativa desde 1857, se alista además para recibir al Sumo Pontífice en su próxima visita oficial prevista para noviembre, recordando que el actual jerarca vaticano, Mons. Robert Prevost, ejerció como Administrador Apostólico en la zona entre 2020 y 2021.








