

Monseñor Roger Landry, director nacional de la Obras Misionales Pontificias de EE. UU., interviene durante un panel en la Celebración Familiar EWTN 2025. | Crédito: EWTN/Captura de pantalla
Decisión de apartarse del cargo de forma voluntaria
El director de las Obras Misionales Pontificias en territorio estadounidense y conocido colaborador de medios católicos internacionales, monseñor Roger Landry, comunicó el pasado 11 de septiembre su decisión de apartarse temporalmente de sus funciones directivas. La medida se adoptó luego de que la Diócesis de Fall River, en el estado de Massachusetts, recibiera señalamientos procedentes de múltiples individuos acerca de supuestas faltas a las normativas eclesiásticas.
Desde la instancia diocesana aclararon de inmediato que no existen acusaciones que involucraran a menores, un punto que el propio prelado reforzó al asegurar públicamente que las indagaciones en curso carecen de cualquier señalamiento vinculado a conductas de índole sexual. Con todo, las autoridades eclesiásticas estimaron oportuno limitar de manera provisional su desempeño público en el altar.
Restricciones ministeriales y presunción de inocencia
Tras evaluar la información recibida, los responsables eclesiásticos determinaron que existen pruebas suficientes para restringir a [Landry] el ejercicio público del ministerio sacerdotal, a la espera de que concluyan las pesquisas reglamentarias. Tal determinación se alinea con los protocolos internos de la diócesis, los cuales contemplan salvaguardar los procesos mientras se esclarecen los hechos.
Asimismo, los portavoces diocesanos recordaron de forma explícita que el clérigo tiene derecho a la presunción de inocencia mientras continúa la investigación. Por su parte, el sacerdote emitió una declaración en la misma fecha para manifestar su postura ante la opinión pública y los fieles.
Defensa de la reputación y rechazo a las infracciones
En su comunicado oficial, el religioso detalló que las autoridades le notificaron sobre supuestas violaciones a los límites pastorales y directrices de prudencia con personas adultas. Ante esto, afirmó de manera categórica: “No existen acusaciones de actividad sexual ni de mala conducta de ningún tipo con un menor”.
El presbítero añadió que “Mantengo mi inocencia ante cualquier violación canónica o delito y seguiré defendiendo mi reputación con todas mis fuerzas bajo la ley de la Iglesia”. Asimismo, reconoció que las personas que manifestaron sus inquietudes merecen ser escuchadas y solicitó oraciones tanto por los implicados como por el obispo local y los investigadores.
Trayectoria eclesiástica y postura institucional
Ordenado en el año 1999, el sacerdote ha desarrollado una amplia labor pastoral y académica. Fue nombrado director nacional de las Obras Misionales Pontificias en septiembre de 2024 y ha ejercido como capellán universitario, además de desempeñar funciones diplomáticas como observador ante las Naciones Unidas y recibir el título de Misionero de la Misericordia.
Por su parte, la cadena EWTN Global Catholic Network expresó su pesar a través de su máximo directivo, Michael Warsaw, quien destacó las dos décadas y media de fiel ministerio sacerdotal del prelado. Warsaw subrayó la importancia de atender con dignidad a quienes presentaron las quejas y recalcó la necesidad de garantizar un proceso justo para el investigado.
El desarrollo del procedimiento canónico
Especialistas en derecho eclesiástico han señalado que el procedimiento habitual contempla una fase de indagación preliminar liderada por un investigador designado por el obispo. Este delegado recopila los elementos probatorios necesarios para que la autoridad decida los pasos siguientes, los cuales podrían extenderse por varios meses.
El propio Landry reiteró su disposición a colaborar plenamente con los averiguadores, expresando su confianza en que las indagaciones transparentes permitirán esclarecer la situación de manera definitiva bajo los principios de la justicia y la verdad.








