

Jimmy Lai es un empresario de medios de Hong Kong y activista prodemocracia que permanece encarcelado desde 2020 en virtud de la ley de seguridad nacional de la ciudad. | Crédito: Cortesía de la Fundación Bradley.
La Comisión de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF) solicitó formalmente a la administración del presidente Donald Trump que intensifique las gestiones diplomáticas para lograr la excarcelación de diversos prisioneros religiosos en China, así como para frenar la constante persecución oficial contra las comunidades de fe en ese territorio asiático.
El organismo gubernamental exhortó a la Casa Blanca a mantener este tipo de exigencias antes de la visita oficial que el mandatario chino Xi Jinping tiene programada para el próximo 24 de septiembre en suelo estadounidense.
Exigen la liberación de figuras clave y líderes de fe
Entre los casos prioritarios presentados por la comisión figura el del reconocido activista católico y defensor de la democracia Jimmy Lai, sumado al de múltiples pastores cristianos y otros ciudadanos que cumplen condenas únicamente por manifestar públicamente sus convicciones espirituales.
Al respecto, el presidente de la USCIRF, Asif Mahmood, declaró:
“El presidente Trump demostró audazmente al presidente Xi, durante su reunión en Beijing a principios de este año, que Estados Unidos defiende la libertad religiosa al pedir la liberación de presos por motivos relacionados con la libertad de religión o de creencias (FoRB, por sus siglas en inglés)”
Asimismo, Mahmood enfatizó la trascendencia de esta postura gubernamental:
“Alzar nuevamente la voz envía una señal clara y coherente de que la libertad religiosa para todos es una prioridad para Estados Unidos y de que espera que el PCCh [Partido Comunista Chino] respete a su población en lugar de perseguir a millones de personas por practicar su fe”
Desde la perspectiva de la entidad, las gestiones previas han dado resultados tangibles. Durante el mes de julio, las autoridades chinas excarcelaron al pastor Ezra Jin Mingri, perteneciente a la Iglesia Zion, tras una intervención directa de la administración estadounidense. Dicho líder religioso pudo viajar a territorio norteamericano para reencontrarse con sus seres queridos, aunque ocho colaboradores de su congregación continúan privados de libertad tras ser arrestados en el mismo operativo.
La vicepresidenta de la comisión, Cece Heil, señaló al respecto:
“Al liberar al pastor Jin, el presidente Xi demostró que tiene el poder de liberar a presos por motivos relacionados con la libertad de religión o de creencias si así lo desea; y, de hecho, tiene la obligación de hacerlo conforme al derecho internacional”
Lista de peticiones específicas y próximas audiencias
La USCIRF detalló una nómina de personas cuyas situaciones individuales deben ser abordadas durante la venidera cumbre bilateral entre ambas potencias globales. Dicho listado incluye a personalidades como Gulshan Abbas, Ekpar Asat, el pastor Gao Quanfu junto a su esposa Pang Yu, Jimmy Lai, y el Panchen Lama Gedhun Choekyi Nyima con su núcleo familiar.
Adicionalmente, el organismo requirió que Washington interceda para que el gobierno chino entregue un pasaporte al pastor John Cao —residente permanente legal en Estados Unidos—, facilitando su reencuentro familiar y el acceso a atención médica prioritaria.
Este pronunciamiento antecede a una audiencia prevista para el 16 de septiembre impulsada por el legislador republicano Chris Smith, la cual se centrará en la urgencia de liberar a Jimmy Lai mediante el testimonio de su hijo, Sebastien Lai.
En su informe anual de 2026, la USCIRF recomendó formalmente que el Departamento de Estado mantenga a China bajo la designación de país de especial preocupación (CPC) debido a sus violaciones sistemáticas, continuas y atroces contra los derechos de culto.
Nueva solicitud sobre la República Kirguisa
Paralelamente, un documento difundido en septiembre por la misma comisión reiteró el pedido para que la República Kirguisa se incorpore a la lista de vigilancia especial del gobierno estadounidense, documentando restricciones legales y abusos contra musulmanes independientes y cristianos no registrados.
La investigación advierte que las autoridades de esa nación centroasiática vulneran los acuerdos internacionales en materia de derechos civiles mediante la aplicación ambigua de normativas contra el extremismo, las cuales derivan frecuentemente en redadas policiales, multas económicas considerables, incautación de textos sagrados y agresiones físicas contra minorías espirituales.
Artículo basado en información difundida originalmente por EWTN News y adaptada por ACI Prensa.








