Al concluir la tradicional oración mariana del Ángelus dominical desde el Palacio Apostólico, el máximo representante de la Iglesia católica dirigió un mensaje de gratitud hacia los millares de menores que participan activamente durante el décimo mes del año en la plegaria del Rosario con un propósito pacifista. Ante un panorama internacional fuertemente sacudido por confrontaciones bélicas en múltiples territorios, el líder religioso instó a la comunidad eclesial global a imitar esta devoción.
El Obispo de Roma trajo a la memoria la convocatoria realizada días atrás desde la localidad de Lourdes, donde propuso consagrar el mes de octubre a la contemplación de los misterios marianos para suplicar el fin de los enfrentamientos armados. “El domingo pasado, en Lourdes, invité a rezar el Rosario durante este mes de octubre, con la intención especial de que cesen las guerras y se construya la paz”, señaló.
Del mismo modo, el sucesor de Pedro puso de relieve la campaña impulsada por la organización pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), la cual moviliza a la infancia bajo la consigna de invocar la unidad mundial mediante la intercesión de la Virgen.
Reconocimiento a la iniciativa infantil y súplica por Oriente Medio
Durante su alocución dominical, el Pontífice manifestó su reconocimiento a los pequeños que se suman a esta convocatoria global. “Agradezco de corazón a todos los niños y niñas que, en tantas partes del mundo, se unen a esta oración”, expresó ante los fieles congregados en la Plaza de San Pedro. Acto seguido, exhortó a los creyentes a tomar como guía a los más jóvenes: “Sigamos todos su ejemplo invocando la intercesión de la Virgen María para que los pueblos sean liberados del flagelo de la guerra”.
En la misma línea, el Papa focalizó su atención en las poblaciones que padecen los estragos de los combates actuales, haciendo un enfático llamamiento humanitario y espiritual. “De manera particular, oremos por Tierra Santa y por las víctimas inocentes de la violencia”, requirió con solemnidad.
Próxima cumbre sobre la familia en el Vaticano
Antes de finalizar sus palabras dominicales, el Santo Padre adelantó detalles sobre el cónclave que se llevará a cabo en la Santa Sede del 7 al 14 de octubre, con motivo de conmemorarse una década desde la publicación de la exhortación apostólica dedicada a la pastoral familiar.
Este evento congregará a diversos actores eclesiásticos para evaluar los desafíos contemporáneos de la institución familiar. “Será un momento de discernimiento sinodal para identificar los pasos que debemos dar para anunciar hoy el Evangelio a las familias y a las nuevas generaciones”, puntualizó.
Para concluir, el líder católico solicitó el respaldo espiritual de la feligresía en favor de este encuentro y valoró el rol fundamental que desempeñan los hogares cristianos en la sociedad actual. “Confío este compromiso a sus oraciones y, sobre todo, a las familias que, con la ayuda de Dios, son signo de esperanza y una riqueza inestimable para la Iglesia y para la sociedad”, concluyó.








