Una multitudinaria caravana sobre dos ruedas llega al recinto religioso
El reciente sábado 3 de octubre, las inmediaciones del prestigioso Santuario Nacional de Maipú se convirtieron en el epicentro de una masiva congregación de entusiastas de los vehículos motorizados de dos ruedas. Cerca de 800 motociclistas partieron en una imponente procesión desde el concurrido Parque O’Higgins en Santiago, sumándose a otras 60 máquinas que ya aguardaban en la explanada del templo para dar inicio a un evento profundamente espiritual y de camaradería.
La columna vehicular fue encabezada por una representación gráfica de la Virgen del Carmen, la cual estuvo custodiada de cerca por agrupaciones de conductores provenientes de diversas latitudes del país, tales como Quintero, Talca, Los Andes, San Antonio, Rancagua y la propia capital chilena. La actividad, denominada bajo el lema “Bendice tu moto”, ha logrado consolidarse con el paso de los años como un espacio imperdible de encuentro y devoción, motivando a numerosos clubes a planificar su asistencia desde el mes de abril.
El valor de la fraternidad y la solidaridad en la cultura motoquera
Durante la ceremonia central, el Arzobispo de Santiago, Cardenal Fernando Chomali, dirigió unas palabras a los asistentes, resaltando los valores positivos que predominan en este sector frente a las tendencias de aislamiento social actuales. El líder eclesiástico enfatizó la solidaridad intrínseca que define a este grupo humano en las rutas del país.
“Estamos en una sociedad extremadamente individualista y, si hay algo bueno que tiene el motoquero (n.d.r. aficionado a las motocicletas y a lo relacionado con la cultura de las dos ruedas), es que es solidario”, indicó el purpurado durante su intervención ante la multitud congregada.
Asimismo, profundizó en este concepto al describir la dinámica de ayuda mutua que surge espontáneamente entre quienes comparten esta afición:
“El motoquero es por naturaleza solidario. Si hay un motoquero que está en pana [tener una avería mecánica], se para y se le pregunta: ‘¿En qué se te puede ayudar?’. Eso, la fraternidad, hermanos y hermanas, es algo que tenemos que cuidar mucho, y ustedes lo hacen”, valoró.
El arzobispo también reflexionó sobre la importancia de cultivar pasiones genuinas en un contexto contemporáneo donde las generaciones más jóvenes suelen lidiar frecuentemente con sensaciones de aislamiento y falta de propósito en sus vidas.
“Cómo no va a ser hermoso tener una pasión en la vida, algo que nos guste profundamente. Cómo no va a ser hermoso recorrer el país precioso que tenemos”, meditó, haciendo énfasis en el fuerte sentido de pertenencia comunitaria que otorga formar parte de este movimiento.
“Un motoquero jamás está solo porque se generan grupos, comunidades. Muchos vinieron el año pasado y ya se hace una verdadera norma, casi una manda a la Virgen, venir el primer sábado de octubre a rezarle y juntarse. Gracias por lo que hacen. Gracias por su testimonio”, agregó.
Emotivo recuerdo y cierre de la festividad religiosa
Uno de los instantes más solemnes de la jornada ocurrió al rendir tributo a los integrantes de la comunidad que perdieron la vida en accidentes de tránsito. Los rostros de los fallecidos fueron exhibidos en pantallas gigantes, acompañados de un respetuoso minuto de silencio que reafirmó la premisa de que los lazos de afecto perduran en el tiempo.
“Me parece muy lindo que lo primero que quieren los organizadores es rezar por quienes han fallecido”, apuntó el cardenal al inaugurar formalmente los actos litúrgicos.
Posteriormente, se llevó a cabo la Liturgia de la Palabra y el tradicional rito de aspersión y bendición de los vehículos, oficiada por el Cardenal Chomali en conjunto con el padre Marcelo Aravena Gutiérrez, rector del santuario. La ceremonia religiosa concluyó con el tradicional rezo del Ave María, encomendando los futuros trayectos viales a la protección de la Virgen del Carmen, Patrona de Chile, en el marco del centenario de su coronación.
Para finalizar el encuentro festivo, los presentes disfrutaron de una presentación artística a cargo de la agrupación musical “Cristo, vida y rock n’ roll”, compartiendo además momentos de sana convivencia, registros fotográficos y camaradería. Los organizadores confirmaron que la próxima edición de esta tradicional cita espiritual se llevará a cabo el sábado 2 de octubre de 2027.






