

Imagen de la Piedad en el Valle de los Caídos, donde hay enterrados numerosos beatos mártires junto a numerosos combatientes de ambos bandos en la Guerra Civil española. | Crédito: Paco Forriol / Shutterstock.
La Conferencia Episcopal Española ha cifrado en 3.040 el número de expedientes abiertos correspondientes a católicos que perdieron la vida a causa de su fe durante los episodios de persecución religiosa acaecidos en territorio nacional a lo largo de los años 1900.
Esta actualización estadística incorpora los recientes nombramientos y las próximas ceremonias solemnes previstas para el tramo final del año. Entre ellas destacan los 20 sacerdotes procedentes de Ibiza, cuya elevación a los altares está fijada para el próximo 17 de octubre; los 80 clérigos que recibirán la beatificación en Santander el 7 de noviembre; y los 11 seminaristas de Madrid junto a sus allegados, programados para el 28 de noviembre. Asimismo, el registro engloba a los 49 religiosos gabrielistas y su respectivo capellán, cuyos actos oficiales aún carecen de un calendario definitivo.
Radiografía de los procesos canónicos
Con la inclusión de estos nuevos expedientes, el episcopado nacional acumula un amplio historial de reconocimientos eclesiásticos. Hasta la fecha, el balance comprende ocho obispos diocesanos mártires ya beatificados, a los que se suma otro prelado de orden religiosa y tres prelados diocesanos cuyos procesos administrativos continúan su curso en los tribunales competentes.
Dentro del clero secular, figura un sacerdote canonizado, 586 beatificados y un grupo de 1.904 que aguardan el dictamen definitivo sobre sus causas. En el ámbito de los seminaristas, un total de 34 ya han obtenido la beatificación, mientras que otros 39 esperan la resolución procedente de Roma.
Por lo que respecta a las congregaciones religiosas, el registro contempla un sacerdote canonizado, 1.080 beatificados y 232 pendientes de valoración. La representación de los fieles laicos cuenta con 183 personas ya beatificadas y 703 expedientes que continúan bajo estudio técnico.
En términos globales, la institución eclesiástica en el país ha reconocido formalmente el martirio de 2.404 beatos y 11 santos. Si a esta cifra se le aunan aquellos casos que todavía se encuentran tramitando su conclusión formal, el total asciende a 5.455 personas vinculadas a estos procesos históricos.
El marco temporal de los acontecimientos
Si bien el grueso de los crímenes motivados por animadversión hacia la religión se concentró temporalmente durante el conflicto bélico nacional desarrollado entre 1936 y 1939, la jerarquía eclesiástica emplea la denominación genérica de «mártires del siglo XX» para englobar también a quienes sufrieron el martirio en fechas anteriores.
Específicamente, esta categoría incluye los sucesos acontecidos en 1934, coincidiendo con la insurrección armada promovida por formaciones políticas de izquierda contra las instituciones republicanas. Aquellas acciones violentas dejaron un saldo luctuoso que afectó de manera notable a la región septentrional de Asturias, epicentro de la movilización revolucionaria.
Entre las víctimas de aquel año figuran tanto civiles como miembros de la estructura eclesiástica, abarcando a dos laicos y 37 eclesiásticos de diversa condición, entre los que se encontraban nueve hermanos de La Salle, diez seminaristas y formadores, tres misioneros paúles, dos jesuitas, un carmelita y un pasionista.








