20 octubre, 2026

Episcopado venezolano analiza la crisis nacional tras la caída de Maduro y los recientes sismos

Este lunes dieron inicio formalmente las sesiones de la 76° Asamblea Ordinaria Plenaria de los obispos de Venezuela, un encuentro que debió ser reprogramado en el mes de julio a consecuencia de los destructivos terremotos que azotaron el territorio nacional. Las instalaciones de la Universidad Católica Andrés Bello, ubicadas en Caracas, sirven como sede para este importante cónclave eclesiástico.

La instalación del evento estuvo encabezada por el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) y Arzobispo de Valencia, Monseñor Jesús González de Zárate, quien estuvo acompañado por los integrantes de la directiva episcopal y el Nuncio Apostólico, Monseñor Alberto Ortega Martín.

En su intervención inicial, el prelado transmitió la preocupación y las plegarias del episcopado por la salud del Papa León XIV, reiterando que la comunidad católica se mantiene en constante oración por su favorable recuperación luego de la intervención quirúrgica pulmonar a la que fue sometido la semana anterior.

Ejes temáticos y agenda de la asamblea eclesial

Durante las jornadas de trabajo, el máximo representante de la CEV indicó que el cónclave tendrá un marcado tinte sinodal, orientando los debates hacia la revisión de los métodos y criterios necesarios para llevar a cabo las próximas asambleas sinodales tanto a escala nacional como continental previstas para el siguiente año.

Estos espacios de diálogo servirán como antesala para la gran asamblea eclesial fijada para octubre de 2028, la cual contará con delegados de toda la Iglesia a nivel mundial. Asimismo, los obispos expresarán su solidaridad con las diócesis que sufrieron mayores daños a causa de los sismos, evaluando al mismo tiempo la labor humanitaria ejecutada por Cáritas Venezuela.

Dentro de los puntos prioritarios también figura la revisión de una propuesta para actualizar los Estatutos de la CEV y la profundización en las actividades vinculadas al Año Jubilar Coromotano. Monseñor González de Zárate enfatizó que todos estos puntos se abordarán considerando la compleja coyuntura política, económica y social que atraviesa el país, sin dejar de lado los estragos dejados por los movimientos telúricos del 24 de junio.

Al concluir las deliberaciones al cierre de la semana, la jerarquía católica publicará una exhortación pastoral para compartir el diagnóstico fruto del discernimiento colectivo. “Contamos desde ya con la compañía de sus oraciones. Les pedimos fraternalmente que supliquen al Señor nos otorgue la sabiduría y fortaleza de ser auténticos pastores y maestros del pueblo de Dios, conforme al querer de Nuestro Señor Jesucristo”, manifestó el arzobispo, quien recientemente sostuvo un encuentro con el Papa León XIV en Roma.

Realidad política, resiliencia ciudadana y expectativas tras el 3 de enero

El documento final de la conferencia plasmará la postura oficial de la Iglesia frente al panorama nacional; sin embargo, el presidente de la CEV aprovechó la apertura para elogiar la fortaleza demostrada por la ciudadanía. “En estas casi tres décadas, los venezolanos hemos manifestado en muchas ocasiones y de múltiples formas que somos un pueblo con una proactividad y resiliencia ante las adversidades y esta actitud es digna de toda admiración. Es un gran tesoro que nuestro país no puede desconocer”, apuntó.

Para encauzar una salida a la prolongada crisis, el jerarca subrayó la urgencia de fomentar un compromiso firme con la unidad nacional, admitiendo con humildad que la situación del pasado 3 de enero —marcada por la captura de Nicolás Maduro— ocurrió porque los actores sociales privilegiaron intereses particulares por encima del bienestar común, imposibilitando un acuerdo interno y propiciando la intervención de un factor externo.

“Aunque el 3 de enero se valoró al inicio de forma positiva y muchos lo consideraron el inicio de un cambio sobre el cual se podian construir realidades portadoras de esperanza para nuestro país, sin embargo las expectativas primeras se han ido diluyendo al no verse realizado las dos más grandes y sentidas necesidades de los hijos e hijas de esta tierra: la mejora de sus condiciones económicas y la transición clara a un proceso de democratización del país”, advirtió el prelado.

Mensaje de la Nunciatura Apostólica

Por su parte, el Nuncio Apostólico, Monseñor Alberto Ortega Martín, trasladó los saludos y la cercanía del Sumo Pontífice hacia el episcopado y los fieles locales. Respecto a la condición médica del Papa León XIV, opinó que dicha situación “lejos de disminuir su pontificado, le puede dar una consistencia y ejemplaridad todavía mayores”.

El representante del Vaticano reconoció la oportuna reacción de las instituciones católicas para socorrer a los damnificados por los sismos, exhortando a profundizar dicha asistencia desde una perspectiva de acompañamiento pastoral. Finalmente, recordó el primer aniversario de la canonización de los primeros santos nacionales, San José Gregorio Hernández y la Santa Madre Carmen Rendiles, invitando a los feligreses a tomar sus vidas como un ejemplo cercano para superar las actuales pruebas históricas.

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