23 octubre, 2026

Tragedia en un templo ortodoxo al sur del país

Un violento ataque armado perpetrado este viernes sacudió a la comunidad de Hamoud, situada en la provincia de Karak, al sur de Jordania. Varias personas que se habían congregado en una iglesia ortodoxa griega para despedir a un ser querido en un funeral fueron sorprendidas por disparos indiscriminados. Como consecuencia de la agresión, al menos seis personas perdieron la vida y otras 28 sufrieron heridas de diversa consideración, encontrándose algunas de ellas en estado crítico.

La Dirección de Seguridad Pública del reino hachemita confirmó los hechos a través de un comunicado inicial en el que informó sobre la irrupción de agresores armados en el recinto religioso. Las fuerzas del orden desplegaron de manera inmediata un amplio operativo en las inmediaciones del templo con el objetivo de localizar y capturar a los responsables, quienes lograron huir de la escena del crimen.

Testimonios y detalles de la agresión

Información difundida por el medio televisivo local Al-Mamlaka, que cita a fuentes oficiales, detalla que la agresión comenzó cuando dos hombres armados descendieron de un vehículo y abrieron fuego de manera repentina contra los asistentes a las exequias. La situación de pánico se prolongó durante varios minutos en el interior y los alrededores del recinto sagrado.

Por su parte, la agencia de noticias Reuters recogió el testimonio de una de las personas presentes en el lugar, quien relató que uno de los pistoleros portaba un rifle y el otro una pistola. El testigo subrayó que la balacera se prolongó por varios minutos y estuvo dirigida directamente hacia la multitud reunida para el servicio fúnebre.

Investigación en curso y llamado a la prudencia

Hasta el momento, ningún grupo se ha atribuido la autoría del atentado y las autoridades todavía no han proporcionado precisiones sobre las motivaciones detrás de este violento episodio, ni han revelado las identidades de los sospechosos. La región de Karak es históricamente conocida por la convivencia pacífica entre comunidades de tradición cristiana y musulmana, lo que añade desconcierto al suceso.

Ante la gravedad de los acontecimientos, el ministro de Comunicación del Gobierno de Jordania, Mohammad Momani, declaró que los organismos de seguridad se encontraban en el lugar de los hechos y que la información se divulgaría una vez verificada. Además, instó a la ciudadanía a permitir que las autoridades completaran su trabajo y a confiar en las fuentes oficiales.

En la misma línea, la Dirección de Seguridad Pública lanzó una advertencia formal contra la difusión de rumores e información no contrastada a través de las plataformas digitales, pidiendo a la población que atienda exclusivamente los comunicados emitidos por los canales oficiales mientras avanzan las pesquisas para esclarecer el caso.

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