Evangelio y reflexión del martes 3 de noviembre de 2026 por el P. Pedro Brassesco
Lectura del santo Evangelio según san Lucas (Lucas 14, 15-24)
En aquel tiempo, uno de los que estaban con Jesús a la mesa le dijo: ¡Dichoso el que participe en el banquete del reino de Dios!
Jesús le respondió: Un hombre dio un gran banquete y convidó a mucha gente. A la hora del banquete envió a su criado a avisar a los invitados que vinieran, porque ya todo estaba preparado.
Pero todos, a una, comenzaron a disculparse. El primero le dijo: He comprado un terreno y necesito ir a verlo; te ruego que me disculpes. Otro le dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas; te ruego que me disculpes. Y otro más dijo: Me acabo de casar y por eso no puedo ir.
El criado regresó y le contó todo esto al dueño de casa. El dueño, enojado, le dijo al criado: Sal corriendo por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos.
Cuando el criado regresó, le dijo: Señor, ya hice lo que mandaste, y todavía hay sitio. El dueño le contestó: Ve por los caminos y los senderos, y haz entrar a la fuerza a la gente, para que se llene mi casa. Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron invitados probará mi banquete.
Palabra del Señor








