Evangelio y reflexión del lunes 19 de octubre de 2026 por el P. Pedro Brassesco
Lectura del santo Evangelio según san Lucas (Lucas 12, 13-21)
En aquel tiempo, uno de entre la gente le dijo a Jesús: Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.
Jesús le respondió: Hombre, ¿quién me ha constituido a mí como juez o árbitro entre ustedes?
Y añadió a todos: ¡Cuidado! Guárdense de toda avaricia, porque, aunque uno tenga abundancia, su vida no depende de sus bienes.
Les dijo entonces una parábola: Las tierras de un hombre rico habían producido una gran cosecha.
Y él pensaba dentro de sí: ¿Qué haré? No tengo dónde almacenar mi cosecha.
Luego se dijo: Ya sé lo que haré: derribaré mis graneros, construiré otros más grandes y allí recogeré todo mi trigo y mis bienes.
Y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe, banquetea.
Pero Dios le dijo: ¡Necio! Esta misma noche te van a reclamar la vida. Lo que has preparado, ¿de quién será?
Así le ocurre al que acumula tesoros para sí mismo y no es rico ante Dios.
Palabra del Señor








