13 octubre, 2026

El Papa León XIV en el ángelus del 16 de agosto de 2026 en Castel Gandolfo. Crédito: Vatican Media.

El Papa León XIV ingresó este martes 13 de octubre al Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma, donde será sometido a una operación para retirar un nódulo localizado en el pulmón. Antes, el Pontífice sólo había sido hospitalizado una vez en su vida, hace más de 40 años, cuando era un joven misionero en Perú.

Aquella vez también terminó en “Roma”, pero a más de 10.000 kilómetros de la capital italiana.

El propio León XIV recordó aquella experiencia entrevistado por la periodista Elise Allen para el libro León XIV. Ciudadano del mundo, misionero del siglo XXI.

Había llegado en 1985 a Chulucanas, a unos 49 kilómetros al este de Piura, en la costa norte del Perú. La región, recordó, evidenciaba la secuela de las devastadoras lluvias e inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño de 1982-1983.

“Las carreteras aún estaban destruidas. Era una situación de extrema pobreza, muy diferente de lo que es incluso hoy, y había una parte de mí que miraba alrededor y decía: ‘Señor, ¿a dónde me has traído?’”, recordó León.

No habían pasado dos meses de su labor misionera en la región cuando contrajo fiebre tifoidea. De acuerdo con Medline Plus, servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, se trata de una infección causada por la bacteria Salmonella typhi, que “se propaga a través de alimentos, agua o bebidas contaminadas”, y causa fiebre, dolor abdominal, indisposición general, diarrea y erupciones cutáneas.

Al sentir el “dolor horrible a causa de esta tifoidea”, alrededor de las 3:00 a.m. el joven Prevost despertó al entonces prelado de Chulucanas, Mons. John McNabb —quien en 1988 se convertiría en el primer obispo de la diócesis—, y este lo llevó “a la clínica más cercana, que estaba en Piura”.

Entonces, recordó, “era un viaje de aproximadamente una hora y media”, que actualmente puede hacerse en unos 40 minutos.

Mons. McNabb, continuó el Papa en su relato para el libro de Allen, “me llevó a una clínica privada, llamada ‘Clínica Roma’. Simplemente me quedé acostado en la cama, con esos pensamientos ociosos de sentirme como: ‘Dios, o me mejoras o me llevas, porque esto es horrible’”.

La Clínica Roma fue vendida en 1993 y, tras ser remodelada y modernizada, pasó a llamarse Clínica Belén, hoy SANNA Clínica Belén, que continúa operando en Piura en una nueva sede.

“Bueno, Dios, ya entendí el punto”

León XIV recordó que aquella fue “la única vez en mi vida que he sido hospitalizado”. Mientras recibía líquidos por vía intravenosa, pensó: “Si este es tu sentido del humor, Señor, creo que podrías hacerlo un poco mejor”.

“Estuve en Roma cuatro años, y me encantó, fue difícil dejar Roma, porque en cualquier lugar donde he vivido, realmente me involucro. Así que él me lleva de Roma a Perú, que era una diferencia enorme, y termino en la Clínica Roma diciendo: ‘Bueno, Dios, ya entendí el punto’”, relató.

El Papa recordó que aquel fue “un punto muy significativo para mí”, al comprender las necesidades que existían a su alrededor y sentir que los agustinos y la Iglesia le decían: “Te necesitamos aquí, lánzate”.

“Nunca miré hacia atrás”, aseguró León XIV. Aunque “todavía hubo tiempos muy difíciles”, recordó que simplemente se dijo: “Voy a darlo todo”.

“Y, desde allí, todo siguió adelante”.

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