19 septiembre, 2026

Ayuda a la Iglesia Necesitada impulsa campaña de emergencia tras devastador terremoto en el Chocó


Imagen referencial. | Crédito: PUWADON-SANG/Shutterstock.

Frente a la catástrofe provocada por el movimiento telúrico que sacudió el occidente colombiano, diversas organizaciones eclesiales han comenzado a articular respuestas sobre el terreno. La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) anunció el despliegue de operativos de asistencia humanitaria dirigidos a las poblaciones que sufrieron los mayores estragos en el departamento del Chocó, epicentro del temblor ocurrido el pasado 10 de agosto.

Impacto severo en la infraestructura y población local

Los reportes oficiales emitidos por la Gobernación del Chocó detallan un panorama desolador tras el fenómeno natural. Las autoridades locales confirmaron un saldo trágico de 13 fallecidos y 310 heridos, mientras que la cifra de damnificados asciende a más de 43.000 personas en toda la demarcación.

Asimismo, la capacidad de movilidad y el acceso a las zonas siniestradas se han visto severamente limitados debido a que 3.128 viviendas sufrieron daños totales, más de 19.000 edificaciones residenciales presentan afectaciones parciales y 10 puentes vehiculares quedaron completamente comprometidos, obstaculizando el ingreso oportuno de los convoyes de socorro.

Acción coordinada en las diócesis golpeadas

Ante esta coyuntura crítica, la organización católica enfocó sus esfuerzos operativos en las jurisdicciones eclesiásticas más vulnerables. En una comunicación oficial enviada a ACI Prensa, la entidad especificó que "está concentrando su respuesta de emergencia en las Diócesis de Quibdó, Istmina-Tadó y Buenaventura, donde la Iglesia permanece junto a las familias afectadas y continúa brindando acompañamiento pastoral y humanitario".

Para constatar de primera mano la magnitud de los daños, un comité evaluador de ACN "se desplazó hasta las zonas afectadas para conocer de primera mano las necesidades de las comunidades, escuchar sus testimonios y evaluar las condiciones de las diócesis y de las edificaciones de la Iglesia".

Durante estas inspecciones, los delegados advirtieron sobre los riesgos latentes en las construcciones locales. "El recorrido permitió constatar que, aunque algunas estructuras parecen intactas desde el exterior, presentan graves daños en su interior, mientras, ante la falta de alternativas, numerosas familias continúan ocupando viviendas que han sido declaradas no habitables", puntualizó la institución.

Trabajo conjunto con la jerarquía eclesiástica

Las labores de asistencia cuentan con la participación activa de los pastores locales. Durante las jornadas de entrega de suministros, se ha contado con la presencia de obispos como Mons. Mario de Jesús Álvarez, titular de la Diócesis de Istmina-Tadó, quien se involucró directamente en las tareas de descarga y distribución de los víveres y provisiones destinados a los pobladores.

Proyecciones financieras y llamado a la solidaridad

Los cálculos preliminares elaborados por la fundación pontificia sugieren que las labores de recuperación estructural requerirán una inversión considerable. ACN estima que "los requerimientos de reconstrucción en las zonas visitadas podrían alcanzar cerca de 1 millón de euros, aunque la prioridad inicial está puesta en atender las necesidades de emergencia y garantizar la subsistencia de sacerdotes y religiosas que permanecen al frente de la respuesta humanitaria".

Para solventar los costos operativos de esta intervención urgente, la organización católica hizo un llamado a la generosidad de la ciudadanía internacional y nacional, habilitando canales digitales de recaudación. Las personas interesadas en colaborar con esta causa pueden canalizar su ayuda económica a través de la plataforma oficial de la institución, se puede acceder en este enlace.

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