28 enero, 2023

 Jueves V Tiempo de Cuaresma


Gn 17, 3-9

Sal 104

Jn 8, 51-59



    La liturgia de la palabra que hemos escuchado vuelve a mostrarnos la Alianza que Dios hizo con nuestro padre Abraham (con nosotros). Probablemente nos hemos distraído un poco en nuestra vida. Tal vez ya se nos olvidó que estamos en la cuaresma, tiempo ideal de volver al Señor por medio de la conversión. 


    Es cierto, año tras año, a todos nos toca vivir una cuaresma muy diferente a lo que estamos acostumbrados. Por ello, les invito a continuar nuestro peregrinar cuaresmal, hacia la celebración de la Pascua de Jesús. Dios nos lo recuerda una vez más: “Aquí estoy… yo seré tu Dios… guarda mi pacto”. Dios nos ha prometido la herencia eterna, Él va a cumplir las promesas que nos ha hecho (y que hoy nos sigue haciendo).


    El evangelista Juan nos muestra en esta perícopa que Jesús es el prototipo de obediencia y confianza en Dios. Él es quien cumple la voluntad de su Padre. Así como Jesús y Abraham, seamos modelos de fe, caridad y humildad, cumpliendo la palabra de Dios. Mostremos esa disponibilidad interior de acogerlo y de ir preparándonos a celebrar las fiestas pascuales. 


    Como Abraham, también nosotros caigamos rostro en tierra, en actitud de adoración al Señor, en gratitud en la escucha que nos tiene y no hagamos lo mismo que los judíos, arrojarle piedras a Jesús. Seamos fieles a Cristo, pues “el que es fiel a sus palabras, no morirá para siempre”.



Pbro. José Gerardo Moya Soto

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Pbro José Gerardo Moya Soto

"Que la homilía pueda ser «una intensa y feliz experiencia del Espíritu, un reconfortante encuentro con la Palabra, una fuente constante de renovación y de crecimiento» (Evangelii gaudium 135). Cada homileta, haciendo propios los sentimientos del apóstol Pablo, reaviva la convicción de que «en la medida en que Dios nos juzgó aptos para confiarnos el Evangelio, así lo predicamos: no para contentar a los hombres, sino a Dios, que juzga nuestras intenciones» (1Ts 2, 4)". Directorio Homilético 2014 (Decreto)

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