28 enero, 2023

 Tiempo de Adviento: 18 de Diciembre
(ferias mayores)

Jer 23, 5-8
Sal 71
Mt 1, 18-24

A pesar de todas las infidelidades que el pueblo de Israel cometió, Dios tiene un plan de salvación par ellos. Les dará un rey nuevo, no como aquellos que reinaban en ese tiempo, sino que será un rey justo, prudente, que dará seguridad a Israel, que lo salvará. A aquel rey se le llamará: “el Señor es nuestra justicia”.

El amor de Dios continúa manifestándose para su pueblo: lo liberó una vez de la esclavitud de Egipto; lo rescató de todos sus perseguidores; le devolvió la tierra prometida. De hecho, el Señor sigue haciéndose presente en nuestro tiempo: Él perdona nuestros pecados, nos libera de nuestra congojas, nos sana de nuestras heridas, etc. Aunque muchas veces tenemos caídas o somos débiles, Dios se sigue haciendo presente en nuestra vida para otorgarnos la salvación, ya que su fidelidad es eterna.

Dios quiere salvarnos y para ello quiso entrar en nuestra historia. Junto con Dios, nosotros vamos haciendo historia, juntos vamos trazando el camino de nuestra existencia: si nos equivocamos, Dios nos ayuda a corregir ese error; si caemos, el Señor nos ayuda a incorporarnos; si dudamos, nos otorga su gracia para poder abandonarnos a Él.

En la historia de la salvación, Dios ha querido elegir a personas para que le ayuden a guiar a su pueblo, para que logren salir delante de sus adversidades. Llamó a Abraham, a Moisés, a Elías, entre muchos otros.

Durante su vida hubo momentos oscuros, incomodos y molestos. Estas personas querían vivir tranquilas, pero el Señor los incomoda. También eso hace con nosotros: Dios nos saca de nuestras comodidades, nos confronta. En ocasiones nos hace caminar por senderos que no queremos, nos pide que vayamos más allá de lo que estamos acostumbrados. Dios quiere que confiemos en Él, como lo hizo San José.

El Evangelio de hoy, nos presenta a José que ha descubierto que su prometida, la Virgen María, está encinta. José nos sabe que ha sucedido; él sabe que ella es una mujer de Dios, que sería incapaz de cometer alguna infidelidad.

En esos momentos difíciles, los elegidos de Dios han de confiar en Él. Debemos cargar con la problemática en nuestros hombros, aún cuando no logremos entenderla del todo. Así es como obra el Señor en nuestra historia, así lo hizo con Abraham, con Moisés, con Elías. Así lo hace con José y así lo quiere hacer con nosotros.

¿Qué hizo José en el capitulo más difícil de su vida? Confió en el Señor. Después del sueño, tomó consigo a su esposa. No entendió nada, pero se fio de lo que el ángel del Señor le había dicho. Para Dios, hacer camino con su pueblo, significa caminar, poner a prueba a sus elegidos, sabiendo que al final Él los salvará. ¿Qué nos enseñan los elegidos por el Señor? Que Él camina con ellos, que vendrán pruebas, pero siempre estará ahí para ayudarlos a superarlas.

Que el Señor nos conceda la gracia de confiar en Él, aun en los momentos más difíciles de nuestra historia personal. Nunca estamos solos, nunca nos abandonará, ya que lo único que desea es que todos sus elegidos se abandonen y confíen completamente a Él.

Confía en el Señor, Él está contigo.

Pbro. José Gerardo Moya Soto

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Pbro José Gerardo Moya Soto

"Que la homilía pueda ser «una intensa y feliz experiencia del Espíritu, un reconfortante encuentro con la Palabra, una fuente constante de renovación y de crecimiento» (Evangelii gaudium 135). Cada homileta, haciendo propios los sentimientos del apóstol Pablo, reaviva la convicción de que «en la medida en que Dios nos juzgó aptos para confiarnos el Evangelio, así lo predicamos: no para contentar a los hombres, sino a Dios, que juzga nuestras intenciones» (1Ts 2, 4)". Directorio Homilético 2014 (Decreto)

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