

La Misa celebrada el domingo 16 de agosto en el templo San Juan Bosco en Lima, Perú. Crédito: Salesianos del Perú.
Un cuarto de siglo guiando a la juventud limeña
La comunidad religiosa de los Salesianos en territorio peruano conmemoró recientemente el 25 aniversario de la consagración del templo San Juan Bosco. Este recinto sagrado, situado en el populoso distrito del Rímac en la capital peruana, marca un hito significativo dentro de la histórica labor pastoral que la congregación inició en el país suramericano en el año 1891.
De acuerdo con un reporte emitido por la Inspectoría Santa Rosa de Lima, los festejos solemnes se llevaron a cabo el domingo 16 de agosto. La ceremonia central consistió en una Eucaristía presidida por el padre Juan Pablo Alcas Michilot, SDB, máximo superior de los Salesianos en Perú, quien estuvo acompañado por sacerdotes pertenecientes a la casa salesiana de la jurisdicción limeña.


Dimensión espiritual y comunitaria del templo
Durante la celebración litúrgica, que contó con el acompañamiento musical de un coro conformado por 40 niños, el sacerdote enfatizó que la relevancia de la edificación trasciende sus cualidades arquitectónicas y se sustenta en el propósito evangelizador que cumple. Este templo será grande cada vez que nosotros, como salesianos, conduzcamos a los jóvenes a Dios
, declaró el presbítero durante su homilía.
Desde su inauguración oficial el 16 de agosto de 2001 —una fecha escogida deliberadamente para coincidir con el natalicio de San Juan Bosco, nacido el 16 de agosto de 1815—, el edificio ha funcionado como un punto neurálgico de encuentro, recreación y formación pastoral para los vecinos de la zona.


El programa conmemorativo incluyó la develación de una placa alusiva a la fecha y la organización de un campeonato deportivo que congregó a numerosos jóvenes integrantes del oratorio y antiguos alumnos de la institución.
Infraestructura y desafíos históricos de la comunidad
El recinto religioso posee una aforo estimado para 530 personas y dispone de un salón multiusos ubicado en su planta baja. Su edificación respondió a la necesidad de expandir la labor pastoral en el distrito del Rímac, lugar donde se estableció la primera casa de la orden en el territorio nacional gracias a la iniciativa impulsada por el padre Cosme Robredo, SDB, quien fungía como director de la comunidad en aquel periodo.


Por su parte, el padre Jesús Jurado, SDB, actual director de la comunidad local, reflexionó sobre la trayectoria institucional al señalar: Recordamos con gratitud más de 130 años de presencia en el Rímac, dando nuestra vida en beneficio de niños, jóvenes y familias que llegan a este santuario
.
Por otro lado, el historiador de la congregación, David Franco Córdova, documentó que tras la llegada de los religiosos en 1891, las actividades se centraron inicialmente en un oratorio, una escuela de artes y oficios, y una capilla provisional. No obstante, debido a que el terreno inicial pertenecía a la Beneficencia Pública de Lima —ocupado entre 1891 y 1974—, la construcción de un templo definitivo resultó imposible en esa etapa.


Tras la reubicación al predio actual en 1974, los proyectos de construcción se postergaron prolongadamente debido a la coyuntura económica del país, logrando asegurar el financiamiento necesario recién hacia el año 2000 para materializar la obra que hoy celebra sus Bodas de Plata.








