En un esfuerzo por dotar a los ciudadanos de Hispanoamérica de herramientas analíticas y doctrinales frente a los complejos desafíos contemporáneos, el Instituto Tomás Moro ha anunciado un nuevo curso dedicado al pensamiento social de San Juan Pablo II. La iniciativa busca ofrecer una perspectiva profunda y sólidamente anclada en la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) para abordar las problemáticas actuales con un sentido de responsabilidad y una visión cristiana.
Así lo detalló Luis Fernando Calvo, director del Instituto Tomás Moro y principal docente de esta propuesta formativa. El curso, titulado “Doctrina Social de la Iglesia en el pensamiento de Juan Pablo II”, se desarrollará en un formato completamente virtual a lo largo de cinco sesiones, abarcando desde el 5 de mayo hasta el 2 de junio. Su diseño digital lo hace accesible a participantes de toda la región hispanoamericana, fomentando un alcance continental para este importante estudio.
La iniciativa educativa cuenta con el respaldo de instituciones académicas y eclesiales de renombre, incluyendo la Universidad de La Salle, la Universidad Juan Pablo II y el Instituto Costarricense de Teología Pastoral (INCOTEP), que forma parte de la Conferencia Episcopal de Costa Rica. Esta colaboración interinstitucional subraya la relevancia y la seriedad académica del programa, asegurando una base sólida para el estudio del magisterio del Pontífice polaco.
Calvo enfatizó la pertinencia de estudiar a San Juan Pablo II en el presente, trascendiendo una mera revisión histórica. “El análisis del pensamiento de Juan Pablo II no es un ejercicio puramente académico del pasado, sino una urgencia para desentrañar los intrincados problemas sociales que enfrentamos hoy”, afirmó. Subrayó que las reflexiones del Santo Padre ofrecen claves fundamentales sobre temas como la dignidad intrínseca del trabajo, la necesidad de una solidaridad efectiva y la promoción de un desarrollo humano que sea verdaderamente integral. Estos conceptos, según Calvo, resuenan con una vigencia particular en el contexto socioeconómico global actual.
El director del Instituto Tomás Moro añadió que el programa está diseñado para proporcionar a los estudiantes “las herramientas intelectuales y doctrinales esenciales para comprender la realidad circundante y observarla a través del prisma de este gran Pontífice y santo”. Esta aproximación busca no solo informar, sino también formar a los participantes para que puedan aplicar principios éticos y cristianos en su actuar público y privado.
La profundidad de la lectura que Juan Pablo II hizo de la realidad, continuó Calvo, es “notablemente actual”. Por ello, el Instituto cree firmemente que los inscritos se beneficiarán enormemente de esta oportunidad de formación. El objetivo es que los estudiantes puedan “analizar y servir de manera más efectiva al mundo en que vivimos, partiendo de una concepción holística del ser humano y de su vocación inherente al bien común”. Esta perspectiva integral es central para el magisterio social de la Iglesia y ofrece un contrapunto a visiones más fragmentadas de la sociedad.
Juan Pablo II, conocido por su pontificado universal, demostró un “especial y profundo cariño por Hispanoamérica”, recordó Calvo. Este afecto se manifestó en múltiples ocasiones, incluyendo sus numerosas visitas a la región, la canonización de diversos santos en países latinoamericanos, su devoción a la Virgen de Guadalupe y un interés genuino y constante en los desafíos y dramas que enfrentaba y enfrenta la región. Su cercanía con los pueblos hispanohablantes dejó una huella imborrable, fortaleciendo la fe y la identidad católica en el continente.
El magisterio social de Juan Pablo II, según Calvo, permanece “extraordinariamente rico y pertinente”. Sus enseñanzas abarcan desde la fundamental “cuestión de la dignidad del trabajo”, un pilar en la DSI, hasta el “desarrollo integral”, con un énfasis particular en lo que constituye el verdadero progreso humano. Este desarrollo, explicó, “exige una postura distinta frente a la omnipresente sociedad de consumo: la primacía de ‘ser más’ sobre ‘tener más’”. Esta distinción filosófica invita a una reevaluación de los valores y prioridades en la vida personal y colectiva, impulsando una búsqueda de la plenitud humana más allá de la acumulación material.
Un hito crucial en el pensamiento de Juan Pablo II fue su encíclica *Centesimus annus*, publicada en 1991 para conmemorar el centenario de la *Rerum novarum* de León XIII. En esta encíclica, Juan Pablo II “ofrece una síntesis magistral de su propio pensamiento”, a la vez que actualiza la enseñanza eclesial. Abordó la doctrina sobre el destino universal de los bienes, valoró aspectos positivos de la economía de mercado en el contexto del colapso del bloque soviético y la consiguiente proclamación del “fin de la historia”. Sin embargo, el Pontífice también lanzó una enérgica advertencia contra la instrumentalización del ser humano, ya sea por las dinámicas del mercado o por el poder del Estado, reafirmando la centralidad de la persona en cualquier sistema social o económico.
La oportunidad de adentrarse en estas enseñanzas es invaluable. El curso ofrece las herramientas para una comprensión más profunda del entorno global a través de la visión de Juan Pablo II, un líder espiritual que marcó una era. Los interesados en participar pueden acceder a esta formación por un costo de 20.000 colones costarricenses o 45 dólares estadounidenses. La inscripción se realiza a través del formulario en línea https://forms.gle/oDfYrwb5b2URkNk67. Para consultas adicionales o asistencia, los interesados pueden contactar al Instituto Tomás Moro vía WhatsApp al +506 8650 4664 o por correo electrónico a info@tomasmoro.org. Esta propuesta se erige como una valiosa contribución al diálogo sobre el futuro de la sociedad desde una perspectiva ética y cristiana.








