La Diócesis de Getafe, en España, ha marcado un hito significativo en su vida pastoral con la recuperación y revitalización de un histórico monasterio ubicado en Boadilla del Monte. Este acontecimiento no solo representa la continuidad de una arraigada tradición de vida consagrada en la región, sino que también impulsa la espiritualidad diocesana con la apertura de su séptima capilla de adoración perpetua y la consolidación de un ambicioso proyecto cultural.
El pasado 28 de junio, monseñor Ginés García Beltrán, Obispo de Getafe, presidió la emotiva bendición de este espacio, que ahora ha sido rebautizado como Belén del Santísimo Sacramento. Anteriormente, el monasterio albergó a monjas cistercienses, dejando un legado de oración y contemplación que la diócesis busca honrar y expandir. Con su reapertura, el recinto se prepara para acoger a una nueva comunidad de las Hijas de la Sagrada Familia, un instituto religioso cuya profunda espiritualidad se centra en la adoración incesante del Santísimo Sacramento y en la consagración a Jesús a través de la Virgen María, siguiendo las valiosas enseñanzas de San Luis María Griñón de Monfort.
La llegada de las Hijas de la Sagrada Familia es un pilar fundamental en esta renovación. Fundada en 2011 por la Madre María Jesús Morales en Barranquilla, Colombia, esta institución destaca por su estructura dual, que comprende tanto una rama contemplativa dedicada a la oración y la intercesión, como una rama activa comprometida con diversas obras apostólicas. Su carisma, fuertemente anclado en la adoración eucarística, promete enriquecer de manera sustancial la vida espiritual de la Diócesis de Getafe. Este instituto ya cuenta con presencia en otras localidades españolas como Menorca, Baza (Granada) y Valencia, además de una casa de formación en Navarra, lo que demuestra su creciente arraigo y expansión en el país.
La inauguración de la capilla de adoración perpetua en el monasterio Belén del Santísimo Sacramento es un testimonio palpable del compromiso de la diócesis con la promoción de la vida espiritual profunda. Esta nueva capilla se suma a las ya existentes en Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Móstoles y Valdemoro, configurando una red de espacios dedicados a la oración ininterrumpida ante la Eucaristía. La adoración perpetua es considerada por muchos como un faro de gracia y una fuente de renovación espiritual, ofreciendo a los fieles un lugar constante para el encuentro íntimo con Jesús Sacramentado, la intercesión por las necesidades de la Iglesia y del mundo, y la profundización de su fe personal.
La revitalización del monasterio y la Casa de Ejercicios del Santísimo Sacramento ha sido posible gracias a una importante labor de rehabilitación llevada a cabo en los últimos años. Este esfuerzo conjunto contó con la valiosa colaboración de la Fundación Nemesio Díez y la Fundación San Zaqueo, cuyo apoyo fue crucial para restaurar estos edificios históricos y prepararlos para su nueva misión. La restauración no solo ha permitido preservar el patrimonio arquitectónico, sino que ha adaptado las instalaciones para satisfacer las necesidades de la comunidad religiosa y del nuevo proyecto cultural que en él se desarrollará.
Este renacimiento espiritual y material se complementa con el lanzamiento de “Incarnatus est”, un novedoso proyecto impulsado por el reconocido filósofo converso Frabrice Hadjadj. Concebido con una visión de largo alcance, “Incarnatus est” aspira a formar lo que su fundador denomina “hortelanos de la cultura”. Se trata de un programa de corte monástico diseñado para jóvenes, cuyo objetivo es cultivar una profunda comprensión y apreciación de la cultura cristiana, para luego irradiarla en la sociedad contemporánea. Este proyecto busca convertirse en un foco de irradiación cultural no solo para España, sino con una proyección especial hacia Hispanoamérica, fomentando además la colaboración y el diálogo entre diversas universidades católicas. La iniciativa de Hadjadj representa una apuesta por la evangelización de la cultura y la formación integral de nuevas generaciones de líderes y pensadores católicos.
Desde la Diócesis de Getafe, a través de un comunicado oficial, se ha destacado que “la bendición del monasterio supone la recuperación de un edificio con una larga tradición de vida consagrada en Boadilla del Monte y garantiza la continuidad de la presencia contemplativa en este espacio”. Además, se enfatizó que “el proyecto nace con la vocación de convertirse en un lugar de referencia para la vida espiritual de la diócesis y para cuantos deseen profundizar en la oración y el acompañamiento espiritual”. Con estos pasos, la Diócesis de Getafe no solo fortalece su infraestructura espiritual, sino que también reafirma su compromiso con la formación de los jóvenes y la difusión de los valores cristianos en el ámbito cultural, consolidándose como un centro de referencia para la fe y el pensamiento en la región.








