El movimiento católico de pastoral familiar Proyecto Amor Conyugal expande su presencia a Colombia y México
El reconocido itinerario parroquial enfocado en la formación y el acompañamiento conyugal, conocido como Proyecto Amor Conyugal, se prepara para llevar sus tradicionales convivencias espirituales a tierras latinoamericanas. Esta iniciativa, fundamentada en la Teología del Cuerpo desarrollada por el pontífice polaco San Juan Pablo II, busca consolidar su impacto pastoral en el continente americano mediante la celebración de dos encuentros clave programados para los próximos meses.
Primeras experiencias espirituales en Bogotá y Monterrey
La agenda internacional de este apostolado arrancará durante el fin de semana comprendido entre el 23 y el 25 de octubre. En dichas fechas, las instalaciones del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), situadas en la capital colombiana de Bogotá, abrirán sus puertas para albergar la jornada inaugural. Este espacio formativo se centrará en el ciclo inicial de las catequesis papal, integrando de manera simultánea las profundas reflexiones apostólicas contenidas en la exhortación Amoris laetitia, promulgada por el Papa Francisco.
Posteriormente, la labor evangelizadora extenderá su alcance al territorio mexicano gracias a la colaboración directa con la parroquia Mater Admirabilis, perteneciente a San Pedro Garza dentro de la Arquidiócesis de Monterrey, en Nuevo León. Dicha convivencia tendrá como sede el Centro de Espiritualidad María Auxiliadora, localizado en Saltillo, Coahuila, y se llevará a cabo del 6 al 8 de noviembre.
Una sólida expansión internacional desde sus raíces
Con la incorporación oficial de estos dos Estados, la organización eclesial alcanza ya una notable presencia en ocho naciones del continente americano. Este crecimiento geográfico complementa el recorrido previo consolidado en países como Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile y Estados Unidos. Asimismo, el apostolado ha logrado establecer sus dinámicas de retiro en diversas regiones europeas, abarcando Portugal, Reino Unido, Francia y Luxemburgo, además de mantener núcleos estables de formación en otras latitudes del globo.
Las bases de este proyecto espiritual se remontan al año 2002, época en la que el matrimonio compuesto por José Luis Gadea y Magüi Gálvez experimentó un punto de inflexión en su vida familiar durante una visita a Fátima, Portugal. A partir de esa vivencia particular, decidieron consagrarse a la revitalización del sacramento matrimonial. Tras un profundo periodo de preparación doctrinal y crecimiento espiritual, la iniciativa comenzó a materializarse con pequeños grupos de estudio en la Diócesis de Málaga. La realización del primer encuentro intensivo en 2016 marcó el pistoletazo de salida para una rápida y sostenida propagación a lo largo de la geografía española y más allá de sus fronteras.
Pilares metodológicos al servicio de las comunidades locales
El modelo de trabajo está diseñado específicamente para integrarse de manera armónica en la estructura de las parroquias y las delegaciones diocesanas de pastoral familiar. Su propuesta formativa descansa sólidamente sobre tres ejes fundamentales: la formación doctrinal continua, la oración comunitaria y la puesta en práctica de las enseñanzas en la cotidianidad del hogar.
Para abordar el aspecto formativo, las parejas se congregan en sus respectivas sedes parroquiales una vez al mes. Durante estos encuentros, profundizan progresivamente en el corpus doctrinal impartido por San Juan Pablo II durante sus audiencias generales celebradas entre el 5 de septiembre de 1979 y el 28 de noviembre de 1984. Los textos papales han sido adaptados mediante un lenguaje accesible, complementados con casos prácticos inspirados en vivencias reales y acompañados de un propósito mensual concreto, facilitando así que los cónyuges maduren conjuntamente en su compromiso sacramental.
En el ámbito espiritual, los participantes aprenden dinámicas para orar en pareja y participan periódicamente en una hora santa mensual dedicada de manera especial a la intercesión por la estabilidad y santidad de los matrimonios. Paralelamente, la organización promueve de forma habitual diversas convivencias estacionales y peregrinaciones especiales orientadas a estrechar los lazos comunitarios entre las familias adheridas al movimiento.








