Santiago de Chile ha sido escenario de un significativo acontecimiento para la vida cívica y eclesiástica del país. El pasado viernes 24 de abril, el padre Mariano Irureta, miembro del Instituto Secular Padres de Schoenstatt, asumió oficialmente su misión como capellán del Palacio de La Moneda, sede del poder ejecutivo chileno. La ceremonia, de profundo simbolismo, se celebró con una misa solemne presidida por el Cardenal Fernando Chomalí, Arzobispo de Santiago, y contó con la presencia del presidente de Chile, José Antonio Kast, junto a otras destacadas figuras políticas y eclesiásticas.
La Eucaristía tuvo lugar a las 13:00 horas local en la capilla del histórico Palacio de La Moneda. El objetivo principal de este nombramiento y la posterior celebración fue brindar acompañamiento espiritual y asegurar la vida sacramental para todos aquellos que laboran en los diversos servicios públicos vinculados directamente a la Presidencia de la República. La presencia del mandatario José Antonio Kast, de la Primera Dama, María Pía Adriasola, y del ministro Secretario General de la Presidencia, José García Ruminot, subraya la relevancia institucional que el gobierno otorga a este cargo. También asistieron a la liturgia el párroco de El Sagrario, padre Ignacio Gramsch, y el Superior Provincial del Instituto Secular Padres de Schoenstatt, padre Diogo Barata, entre otros asistentes.
Durante la ceremonia, el padre Irureta realizó su profesión de fe y un juramento de fidelidad, comprometiéndose a ejercer sus funciones como capellán de La Moneda hasta marzo del año 2030. Su labor se coordinará estrechamente con la parroquia El Sagrario, garantizando así la continuidad y la adecuada administración de los sacramentos y la asistencia espiritual en el corazón de la administración pública chilena. Este nombramiento reitera la presencia y el rol de la Iglesia Católica en un espacio clave de la institucionalidad del país, ofreciendo una guía moral y espiritual a quienes tienen la responsabilidad de tomar decisiones que afectan a la nación.
En su homilía, el Cardenal Fernando Chomalí, Arzobispo de Santiago de Chile, enfatizó la trascendencia de la sabiduría en el proceso de toma de decisiones, especialmente en aquellos ámbitos donde se define el rumbo y el futuro de la nación. El purpurado destacó que la fe no debe considerarse un elemento accesorio o secundario en la vida de una sociedad, sino que constituye una dimensión esencial de la identidad de Chile. En este contexto, Chomalí subrayó el llamado del capellán de La Moneda a ser un faro de esperanza, a infundir vida y a contribuir a la creación de mejores condiciones para todas las personas. Sus palabras resonaron con especial fuerza en un recinto que es epicentro de las decisiones políticas del país, reafirmando la visión de un servicio público anclado en principios éticos y espirituales.
El padre Mariano Irureta, quien ahora asume esta importante responsabilidad, cuenta con una trayectoria eclesiástica notable. Nació el 25 de septiembre de 1954 y fue ordenado sacerdote en 1985, lo que le confiere una experiencia de más de cuatro décadas de servicio a la Iglesia, contando actualmente con 71 años. Su formación y ministerio se han desarrollado principalmente en el Instituto Secular Padres de Schoenstatt, donde ha ocupado diversas posiciones de liderazgo y acompañamiento.
La vida del padre Irureta también tiene un vínculo con la esfera pública a través de su familia. Es hijo de Narciso Irureta, un reconocido dirigente de la Democracia Cristiana que desempeñó importantes roles como ministro durante la década de 1990. Este antecedente familiar podría ofrecerle una perspectiva particular sobre la interacción entre la fe y la política, un aspecto central de su nuevo cargo.
A lo largo de su carrera, el padre Irureta ha desempeñado múltiples roles de relevancia. Fue asesor de la Rama de Familias de Schoenstatt en Lisboa, Portugal, lo que le brindó una experiencia internacional en la pastoral familiar. Posteriormente, fue rector del Colegio Mayor José Kentenich, el seminario de los Padres de Schoenstatt en Bellavista, y también ejerció como superior provincial en esa misma casa, demostrando sus capacidades de liderazgo y formación sacerdotal. Su compromiso con el movimiento se extendió al ser director nacional del Movimiento de Schoenstatt en Chile.
Además de estos cargos, el padre Irureta ha ejercido como capellán en instituciones educativas y sociales, incluyendo el Colegio Mariano de Schoenstatt y la Corporación María Ayuda, una entidad dedicada a la protección de la infancia. Actualmente, y de forma concurrente con su nuevo rol, se desempeña como administrador parroquial de la Parroquia San Juan Apóstol y como vicepostulador de la causa de beatificación del padre Hernán Alessandri, proceso que se inició en marzo de 2023.
La designación del padre Mariano Irureta como capellán del Palacio de La Moneda no solo representa un hito personal en su carrera sacerdotal, sino que también refuerza el diálogo entre el Estado y las instituciones religiosas en Chile. Su vasta experiencia pastoral y su compromiso con los principios de Schoenstatt lo perfilan como una figura idónea para ofrecer acompañamiento espiritual y ético en el centro neurálgico del poder político chileno, promoviendo valores de servicio, esperanza y sabiduría en la gestión de los asuntos públicos.








