

Vigilia de oración con los jóvenes en Francia, el 25 de septiembre de 2026. Crédito: Daniel Ibáñez/EWTN News
En el marco de su visita pastoral, el Papa León XIV mantuvo un encuentro en París con recientes conversos, personas que se preparan para recibir los sacramentos de iniciación y los coordinadores de estos procesos pastorales. Durante la cita, el pontífice instó a la comunidad eclesiástica francesa a alcanzar un “equilibrio prudente” entre la recepción abierta de los nuevos creyentes y la formación rigurosa en los dogmas de la fe.
Un fenómeno contracultural en un entorno laico
El encuentro se desarrolló en las instalaciones del Instituto Católico de París. En su discurso, el Santo Padre reflexionó sobre la singularidad de este movimiento espiritual en una nación caracterizada por fuertes corrientes de laicismo. “Puede parecer paradójico que este fenómeno… tenga lugar en el contexto de una sociedad como la francesa, marcada por una cultura profundamente secularizada”, expresó el Papa.
Estadísticas demográficas recientes señalan que más de la mitad de los ciudadanos adultos en el país galo carecen de afiliación religiosa oficial. Pese a que el 29% de los habitantes se reconoce como católico, los estudios de asistencia cultual revelan que apenas un 8% acude de manera regular a los templos.
Cifras récord de bautismos de adultos
A pesar de los indicadores de asistencia general, las estadísticas sacramentales muestran una tendencia alcista sin precedentes. Durante el periodo de 2026, las diócesis francesas contabilizaron más de 20.000 bautismos de personas adultas y adolescentes. Esta cifra representa un incremento del 20% en comparación con el ejercicio anterior, el cual ya había marcado un hito con un crecimiento del 45% frente a las cifras registradas en 2024.
Según el análisis papal, los motivos que impulsan a los ciudadanos hacia la institución son variados, abarcando desde la búsqueda existencial de propósito hasta la superación de circunstancias personales adversas. Ante esto, el líder de la Iglesia subrayó que las comunidades locales tienen el deber de acoger sin reservas a los recién llegados, al tiempo que deben acompañarlos en la asunción de los compromisos que demanda la vida cristiana.
Diálogo sinodal y perspectivas pastorales
La intervención pontificia antecede a las sesiones de la nueva Asamblea Eclesial Provincial de Île-de-France. El arzobispo de París, monseñor Laurent Ulrich, informó que el proceso de consulta previa movilizó a 45.000 personas, culminando en la participación directa de más de 350 delegados provenientes de diversas circunscripciones eclesiásticas y del ordinariato militar.
Al valorar este incremento inusual de solicitudes sacramentales, el arzobispo destacó: “Esta renovada petición de los sacramentos de la iniciación cristiana nos ha sorprendido, y vemos en ella la obra del Señor”. En sintonía con estas palabras, León XIV interpretó el fenómeno como una manifestación de la acción del Espíritu Santo e invitó a los fieles a discernir el rumbo pastoral al que son convocados.
Testimonios de conversión y compromiso comunitario
El evento incluyó intervenciones de fieles que relataron su acercamiento a la fe. Entre ellos se encuentra Loïs Barbichon, un joven de 22 años que se convirtió durante la crisis sanitaria global. “Sentí una especie de impulso interior, un deseo de ser bautizado y de aprender más”, declaró, subrayando además la necesidad de que cada nuevo miembro se integre activamente en las tareas parroquiales.
Por su parte, la hermana Christine Kohler, superiora general de las Hermanitas del Evangelio en una zona periférica de la diócesis de Saint-Denis, relató la vitalidad observada en las comunidades locales. La religiosa enfatizó que el perfil de los nuevos creyentes abarca desde los 18 hasta los 70 años, motivados principalmente por cuestionamientos profundos sobre el sufrimiento, la existencia y la trascendencia divina, consolidando un perfil de católicos con un marcado dinamismo misionero.








