El Vaticano ha anunciado un cambio significativo en la jerarquía eclesiástica de Venezuela, con el nombramiento de monseñor Juan de Dios Peña Rojas como el nuevo obispo de la diócesis de Barinas. La decisión, hecha pública este 29 de julio por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, implica la aceptación por parte del Papa León XIV de la renuncia de monseñor Jesús Alfonso Guerrero Contreras, quien ha llegado a la edad canónica de 75 años, estipulada para el retiro de los obispos.
La sucesión episcopal es un proceso fundamental en la vida de la Iglesia Católica, asegurando la continuidad pastoral y el liderazgo espiritual en las distintas jurisdicciones. En este caso, el Papa León XIV, en su rol de cabeza de la Iglesia Universal, ha ejercido su prerrogativa al aceptar la solicitud de retiro de monseñor Guerrero Contreras y al designar a un nuevo pastor para la comunidad barinesa. Monseñor Guerrero Contreras, cuya labor pastoral al frente de la diócesis de Barinas ha sido reconocida durante años, culmina así un periodo de servicio dedicado, entregando las riendas a una nueva figura con experiencia consolidada en el episcopado venezolano.
Monseñor Juan de Dios Peña Rojas no es ajeno a las responsabilidades episcopales. Hasta su reciente nombramiento, se desempeñaba como obispo de El Vigía-San Carlos del Zulia, una diócesis donde ejerció su ministerio desde el 17 de abril de 2015. Su trayectoria se distingue por una profunda formación académica y una variada experiencia pastoral que lo preparan para los desafíos inherentes a su nueva misión en Barinas.
Nacido el 8 de agosto de 1967 en Acequias, un sector perteneciente a la Arquidiócesis de Mérida, el nuevo obispo de Barinas inició su camino vocacional con estudios de Filosofía y Teología en el Seminario San Buenaventura de Mérida. Posteriormente, enriqueció su formación con una licenciatura en Teología obtenida en la prestigiosa Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, Colombia. Su búsqueda de conocimiento lo llevó a obtener una segunda licenciatura en Teología en el Instituto Universitario Santa Rosa de Lima de Caracas y, finalmente, a Roma, donde se especializó en Historia de la Iglesia en la Pontificia Universidad Gregoriana, una de las instituciones académicas más importantes de la Santa Sede. Esta sólida base intelectual y teológica es un pilar fundamental para su ministerio.
Fue ordenado sacerdote en Mérida el 22 de agosto de 1992, marcando el inicio de una prolífica carrera dedicada al servicio de la Iglesia. Antes de su elevación al episcopado, monseñor Peña Rojas ocupó diversas responsabilidades que demuestran su versatilidad y compromiso. Sirvió como formador en el Seminario Mayor de Mérida, contribuyendo a la preparación de nuevas generaciones de sacerdotes. También se desempeñó como asesor de la Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis, un rol crucial para conectar con los jóvenes y guiarlos en su fe. Además, asumió funciones administrativas que le proporcionaron una visión integral del funcionamiento eclesiástico.
Su experiencia pastoral abarca también el trabajo directo con las comunidades, habiendo sido párroco en varias ocasiones. Fue rector, asesor de la Unión Arquidiocesana de las Cofradías del Santísimo Sacramento, y capellán de las Hermanas Dominicas de Santa Rosa de Lima en Mérida, entre otros cargos que reflejan su cercanía con el pueblo de Dios y su capacidad para liderar distintas iniciativas pastorales. Estas experiencias le han permitido comprender de cerca las realidades sociales y espirituales de las comunidades a las que sirve.
Actualmente, monseñor Peña Rojas también ostenta la presidencia de la Comisión Episcopal de Cultura y Bienes Culturales dentro de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV). Este rol subraya su interés y conocimiento en la preservación del patrimonio religioso y cultural, una tarea de gran relevancia para la Iglesia en Venezuela, que posee un rico acervo histórico y artístico. Su liderazgo en esta comisión es un testimonio de su compromiso no solo con la evangelización, sino también con la salvaguarda de la identidad cultural y religiosa del país.
La diócesis de Barinas, ubicada en los llanos venezolanos, es una región de particular importancia pastoral y social. El nombramiento de monseñor Peña Rojas por el Papa León XIV llega en un momento en que la Iglesia en Venezuela continúa enfrentando diversos desafíos, desde cuestiones socioeconómicas hasta la necesidad de fortalecer la fe y la esperanza en sus comunidades. La experiencia y el liderazgo del nuevo obispo serán cruciales para guiar a los fieles de Barinas, fomentar la unidad y continuar la labor evangelizadora en un contexto complejo.
La comunidad católica de Barinas, junto con la Conferencia Episcopal Venezolana, acoge con expectativa este nombramiento, confiando en que el nuevo obispo aportará su visión pastoral y su dedicación para el crecimiento espiritual y material de la diócesis. La designación del Pontífice refuerza el compromiso del Vaticano con la Iglesia local y su constante atención a las necesidades de los fieles en todo el mundo.








