4 agosto, 2026

El Vaticano, bajo el liderazgo del Papa León XIV, ha lanzado un llamado global a la juventud de América Latina y el Caribe para participar en “Nuestras Raíces”, una trascendente iniciativa que fusiona arte y fe. Este proyecto busca ofrecer a las nuevas generaciones una plataforma única para expresar su vivencia del Evangelio a través de diversas disciplinas artísticas, compartiendo así sus experiencias espirituales y culturales con una audiencia más amplia.

Impulsada por instituciones de renombre como la Pontificia Comisión para América Latina (CAL) y el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), junto con otras organizaciones de la sociedad civil, “Nuestras Raíces” se erige como un puente entre la tradición de la Iglesia y la creatividad contemporánea de la juventud. El objetivo principal, según se detalla en el sitio web de la iniciativa, es recolectar obras que, tras un riguroso proceso de selección, puedan ser exhibidas en exposiciones físicas, galerías digitales, publicaciones especializadas, encuentros internacionales y campañas en redes sociales. El proyecto culminará con presentaciones en importantes reuniones académicas y eclesiásticas, incluyendo un festival de cierre en la propia Roma.

**Una visión inclusiva y diversa**

Lo que distingue a “Nuestras Raíces” es su profundo compromiso con la inclusión. La convocatoria está dirigida específicamente a jóvenes de entre 18 y 25 años residentes en los países de América Latina y el Caribe. No obstante, la iniciativa derriba barreras tradicionales al no requerir que los participantes sean estudiantes o, incluso, que profesen la fe católica. Esta apertura subraya la creencia de que la experiencia humana y la búsqueda de significado, inspiradas por los valores evangélicos, pueden manifestarse en cualquier individuo, independientemente de su origen o credo. El Pontífice, Papa León XIV, ha enfatizado en diversas ocasiones la importancia de tender puentes y dialogar con todos los sectores de la sociedad, especialmente con los jóvenes, y esta iniciativa es un claro reflejo de esa visión.

Cada participante tiene la oportunidad de presentar una o varias obras que reflejen sus experiencias personales o comunitarias. Estas vivencias pueden provenir de su participación en parroquias, organizaciones comunitarias, universidades —sean estas católicas o laicas—, o de su trayectoria individual. La diversidad de orígenes promete un mosaico de perspectivas que enriquecerá el diálogo sobre la fe y su impacto en la vida cotidiana.

**Un lienzo de expresiones artísticas**

La gama de formatos artísticos aceptados es tan amplia como la riqueza cultural de la región. Los jóvenes talentos pueden enviar piezas en disciplinas como música, danza, artes visuales (pintura, dibujo, escultura), video, fotografía, relato breve, poesía, ensayo, e incluso artes culinarias. Esta amplitud asegura que cada joven pueda encontrar el medio más adecuado para comunicar su mensaje y su “vivencia del Evangelio”, ya sea a través de una melodía conmovedora, una imagen impactante, una coreografía expresiva o una narración profunda.

Cada obra sometida pasará por un cuidadoso proceso de admisión y curaduría, garantizando la calidad y la coherencia temática del corpus final de la iniciativa. Este proceso de selección no solo busca la excelencia artística, sino también la autenticidad y la capacidad de las obras para inspirar y generar reflexión en otros.

**Del Caribe a la Ciudad Eterna: Un recorrido global**

La estructura geográfica de “Nuestras Raíces” está diseñada para fomentar la participación regional y culminar en un evento de alcance mundial. Las obras seleccionadas se agruparán en cuatro grandes regiones:
* **Sur:** Que abarca Brasil, Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay.
* **Bolivariana:** Incluyendo Colombia, Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela.
* **Centroamérica y México:** Conformada por México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Belice.
* **Caribe:** Que comprende la República Dominicana, Cuba, Jamaica, Haití, Puerto Rico y las Antillas.

Este enfoque regional permitirá celebrar la particularidad de cada cultura y sus modos de expresión. Entre octubre y noviembre de 2026, se llevarán a cabo cuatro encuentros regionales simultáneos en ciudades clave: Río de Janeiro (Brasil), Ciudad de México (México), Bogotá (Colombia) y Santo Domingo (República Dominicana). Estos eventos no solo servirán como plataformas para presentar las obras, sino también como espacios de intercambio, formación y diálogo entre los jóvenes artistas y líderes eclesiásticos y culturales.

El punto culminante de la iniciativa será un gran festival de cierre en Roma, la capital de la cristiandad. Las obras más destacadas tendrán el honor de integrar una exposición permanente en el prestigioso Dicasterio para la Cultura y la Educación de la Santa Sede. Además, una selección de los trabajos más representativos será publicada en un libro, inmortalizando las voces y visiones de esta generación de artistas católicos y no católicos. Este reconocimiento global subraya la importancia que el Papa León XIV y la Santa Sede otorgan a la cultura como vía para la evangelización y el encuentro humano.

**Cómo participar y fechas clave**

El plazo para el envío de las obras se abrió el 8 de julio y se extenderá hasta el 30 de septiembre de 2026. Los participantes pueden presentar sus creaciones a través de tres grandes vertientes artísticas: palabra escrita (que incluye relatos, poesía y ensayos), artes visuales (pintura, fotografía, video, escultura) y música (composiciones, interpretaciones). Todos los detalles y el formulario de inscripción están disponibles en el sitio web oficial de la iniciativa: https://www.nuestrashistorias.org/?lang=es&p=how-to-participate.

“Nuestras Raíces” no es solo un concurso de arte; es una invitación a la introspección, al diálogo intercultural y a la manifestación de la fe en el mundo contemporáneo. El Santo Padre, León XIV, ve en iniciativas como esta una oportunidad vital para que la Iglesia permanezca relevante y vibrante, escuchando y potenciando las voces de quienes construirán el futuro. Con esta convocatoria, el Vaticano busca consolidar un espacio donde el arte, la cultura y la espiritualidad juvenil se entrelacen, creando un legado de fe y creatividad que resonará mucho más allá de las fronteras de América Latina.

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