18 octubre, 2026

El Papa León XIV reaparece en el Vaticano para presidir el Ángelus tras recibir el alta hospitalaria

Un día después de abandonar el centro médico donde fue sometido a una intervención quirúrgica, el Papa León XIV se asomó a la ventana de su estudio privado en el Palacio Apostólico del Vaticano para guiar el rezo dominical del Ángelus.

Esta intervención marcó la primera ocasión en que el máximo representante de la Iglesia católica toma la palabra de forma pública desde su operación, un acontecimiento seguido con máxima atención por la comunidad internacional y los fieles que aguardaban los boletines médicos oficiales sobre su estado de salud.

A pesar de una jornada matinal caracterizada por cielos nublados y precipitaciones intermitentes en Roma, cientos de personas se congregaron en la Plaza de San Pedro para presenciar la reaparición del Pontífice y manifestarle su afecto tras su reciente internamiento hospitalario.

La salida del Policlínico Gemelli y su regreso al Vaticano

El alta médica se produjo exactamente a las 15:30 horas del pasado sábado en el Policlínico Gemelli, constituyendo la primera hospitalización del actual pontificado, motivada por la extirpación de un tumor maligno en el pulmón derecho. Durante su salida, León XIV lució un aspecto saludable, desplazándose con paso firme y sin evidenciar fatiga.

Antes de abandonar las instalaciones sanitarias, el Santo Padre recorrió los pasillos del centro para intercambiar saludos y conversar brevemente con varios pacientes. Minutos más tarde, el vehículo oficial ingresó a territorio vaticano a través de la Puerta del Perugino. Fuentes oficiales confirmaron que el Pontífice permanecerá temporalmente en Roma, posponiendo su habitual estancia vacacional en la residencia de Castel Gandolfo.

Reflexión sobre el Evangelio y la superación de la hipocresía

Con un semblante visiblemente tranquilo, el líder católico centró su alocución dominical en el pasaje del Evangelio que aborda una de las enseñanzas más célebres de Jesucristo frente al tributo romano.

Durante la catequesis previa al rezo, el Papa contextualizó el episodio señalando que se produjo en medio de “una situación hostil hacia Jesús”, tal y como relata el evangelista Mateo. Recordó que “los fariseos se pusieron de acuerdo para ver cómo Jesús caía en una trampa con alguna de sus afirmaciones y deciden enviar a algunas personas a interrogarlo sobre un tema polémico: ‘¿Es lícito o no pagar el tributo al César?’”

El Obispo de Roma destacó que la contestación del Maestro resultó clave porque “lo mantiene fuera de la trampa y desenmascara la hipocresía de quienes quieren hacerlo caer”. Tras recibir la moneda del impuesto, Jesús pronunció la icónica sentencia: “¡Devuelvan al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios!”.

Al respecto, el Pontífice argumentó que este mensaje demuestra que la figura divina no se desvincula de la realidad histórica: “En Jesús contemplamos a un Dios que no teme a la historia, sino que, por el contrario, viene a vivir en ella. Su Reino no elimina los cargos ni las responsabilidades humanas”. No obstante, enfatizó que la fe exige una conducta recta y desprovista de intereses espurios, priorizando la justicia del Creador.

Un llamado a la autenticidad y la libertad espiritual

En la recta final de su mensaje a los fieles, el líder de la Iglesia católica analizó los elogios formulados por los interlocutores de Jesús en el relato bíblico, quienes se dirigieron a él reconociendo su rectitud y su independencia frente a las apariencias humanas.

Tomando como referencia estas expresiones, León XIV exhortó a la grey católica a practicar una fe genuina y transparente. “Sed sinceros, sin temor ni hipocresía, libres para hacer el bien”, concluyó el Pontífice ante la multitud reunida en la plaza.

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