18 septiembre, 2026

El Papa León XIV recibe a la jerarquía católica uruguaya en Roma previa su gira sudamericana

A pocos días de concretarse el viaje apostólico del Papa León XIV a Uruguay, los máximos representantes eclesiásticos de la nación sudamericana sostuvieron una audiencia privada con el Sumo Pontífice en el contexto de su visita ad limina. Este tradicional viaje a Roma, que realizan los episcopados de todo el planeta cada un periodo aproximado de cinco años o más, permite reafirmar la comunión con la Sede de Pedro mediante el recorrido por las tumbas apostólicas, el paso por los dicasterios y el diálogo directo con el Obispo de Roma.

Esta delegación uruguaya protagonizó su primera travesía de esta naturaleza desde 2017. Durante las conversaciones, los prelados presentaron al sucesor de Pedro un balance sobre la situación actual de su nación, exponiendo las principales expectativas, dificultades y esperanzas de la comunidad católica en un entorno fuertemente marcado por la tradición laica.

Un mensaje coral y federal de la sociedad uruguaya

Como parte central del cónclave, la delegación entregó al Santo Padre una compilación documental estructurada en dos volúmenes, la cual reúne pensamientos, inquietudes, expectativas y creaciones artísticas infantiles recolectadas a lo largo del territorio uruguayo ante su inminente llegada programada para el 6 de noviembre.

Esta iniciativa colectiva buscó transmitir cercanía y beneplácito, ofreciendo al Pontífice una perspectiva plural del sentir ciudadano. El Arzobispo de Montevideo y Primado del Uruguay, Cardenal Daniel Sturla, definió la propuesta ante Vatican News como una iniciativa "hermosa" que expone al Santo Padre lo que los uruguayos "piensan, buscan, preguntan". Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU), Milton Tróccoli, calificó el encuentro de sumamente "caluroso".

Entre los obsequios institucionales entregados al Papa figuró un volumen fotográfico y documental enfocado en ochenta templos católicos del país, capturados por el lente de Julio Testoni con textos recopilados por Miguel Ángel Álvarez Montero bajo el título "Arquitectura, arte y patrimonio en las iglesias del Uruguay".

Desafíos pastorales: laicidad, educación y familia

Durante la audiencia se profundizó en el concepto de laicidad en el territorio uruguayo y el riesgo latente de que esta devenga en un "laicismo" que margine el factor religioso del ámbito público. Ante esta circunstancia, el Cardenal Sturla subrayó el rol activo de las parroquias, el testimonio cotidiano de los fieles en sus espacios laborales y familiares, además del arraigo de la religiosidad popular a través de advocaciones como la Virgen de los Treinta y Tres y San Cono.

En la misma línea, monseñor Tróccoli puso de relieve la labor de las instituciones educativas católicas, las cuales albergan tanto a creyentes como a no creyentes y se esfuerzan por difundir una antropología cristiana basada en valores como la trascendencia, la esperanza y la búsqueda del bien común. Ante este escenario, el Pontífice instó a los pastores a no desanimarse frente a las adversidades y a continuar propagando la luz del Evangelio "a todos los corazones, a todos los hogares".

Asimismo, los obispos expusieron su preocupación por la defensa de la familia y el resguardo de la vida humana "desde la concepción hasta la muerte natural", recalcando la urgencia de fomentar la reconciliación en una sociedad sujeta a diversas tensiones.

Compromiso frente a la violencia y el narcotráfico

Otro de los ejes prioritarios del diálogo fue el avance de la violencia y el narcotráfico, problemáticas que impactan severamente en Uruguay y en el resto de la región. Los prelados agradecieron la labor de León XIV como "mensajero de la paz", recibiendo de su parte el estímulo para persistir en la construcción de una "paz justa y duradera".

En el plano organizativo de la visita papal, el Cardenal Sturla indicó que se avanza con gran entusiasmo para involucrar a toda la sociedad en un acontecimiento que, según monseñor Tróccoli, constituirá "un regalo". Tras nueve años de ausencia de este tipo de encuentros institucionales, los obispos calificaron el balance como altamente positivo, destacando el trabajo conjunto realizado en los dicasterios romanos para discernir los retos de la Iglesia Católica.

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