12 octubre, 2026

El Papa León XIV recibe en el Vaticano a la comunidad peruana y a la procesión del Cristo Moreno

Una marea de fervor religioso inundó el corazón de la cristiandad cuando miles de fieles ataviados con los tradicionales hábitos morados arribaron hasta el enclave vaticano. La movilización, que rinde culto a una de las advocaciones marianas y cristológicas más multitudinarias del continente americano, culminó con un mensaje especial por parte del máximo jerarca de la Iglesia católica durante su habitual encuentro dominical con los peregrinos.

Un emotivo encuentro en la plaza de San Pedro

Durante la alocución posterior a la oración mariana, el pontífice dirigió unas palabras afectuosas a los asistentes que transportaban la sagrada andadura. “Saludo a los miembros de la Hermandad del Señor de los Milagros en Roma y a cuantos han participado en la procesión con la venerada imagen del Crucificado. Agradezco sus oraciones por la visita pastoral que realizaré a Perú”, manifestó el Santo Padre aludiendo al trayecto apostólico programado del 11 al 16 de noviembre de 2026.

De acuerdo con los datos proporcionados por la organización local, el recorrido litúrgico inició a las 8:00 a.m. desde el templo de San Giovanni Battista dei Fiorentini para marchar de manera solemne hacia el recinto papal. Posteriormente, la jornada espiritual continuó con una eucaristía de gran solemnidad oficiada en la basílica petrina por monseñor Luis Alberto Barrera Pacheco, máxima autoridad eclesiástica del puerto del Callao.

Raíces históricas de una fe centenaria

La veneración al Cristo de Pachacamilla se remonta al siglo XVII, época en la que un creyente de ascendencia africana plasmó la figura de Jesús crucificado sobre un muro de adobe en Lima. La supervivencia milagrosa de este mural frente a devastadores movimientos telúricos consolidó un arraigo espiritual que hoy en día trasciende fronteras nacionales, congregando a millones de devotos en todo el planeta durante el décimo mes del año.

El vínculo pastoral entre el pontífice y la tradición peruana

La relación del actual obispo de Roma con esta devoción no es nueva, puesto que residió durante un tiempo prolongado en territorio peruano y ejerció como pastor de la diócesis norteña de Chiclayo. Su cercanía con el símbolo religioso quedó patente en octubre de 2024, cuando el entonces cardenal Robert Prevost encabezó la eucaristía en el Vaticano y cargó los maderos de la sagrada anda acompañado por el purpurado peruano Pedro Barreto.

Testimonios de líderes locales recuerdan el profundo arraigo que el prelado cultivó durante su estancia pastoral. José Antonio Sara Villalobos, dirigente de la hermandad chiclayana, compartió previamente que, previo a su traslado a la curia romana en 2023 para dirigir el dicasterio encargado de los obispos, el religioso recibió una efigie del Cristo Moreno que ubicó de inmediato en su despacho oficial dentro del palacio apostólico.

“Le entregamos una imagen de nuestro Señor de los Milagros y un sacerdote amigo, que lo visitó en Roma, nos contó que ese cuadro estaba en su escritorio, en el lugar desde donde despachaba. Él era muy devoto del Señor, nos apoyó mucho, sobre todo en pandemia”, expresó el dirigente al recordar el respaldo constante recibido en los momentos más difíciles de la crisis sanitaria global.

Nuevos