29 septiembre, 2026

El Vaticano advierte en la ONU que la legítima defensa no debe justificar una peligrosa carrera armamentista


Cardenal Pietro Parolin. | Crédito: Colm Flynn/EWTN News.

Durante su reciente intervención en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el secretario de Estado del Vaticano, el Cardenal Pietro Parolin, reconoció el derecho soberano de los Estados a protegerse, pero lanzó una enérgica advertencia contra el uso de esta prerrogativa como coartada para impulsar procesos de rearme masivo a nivel global.

Un llamado urgente desde la Asamblea General

El alto representante de la Santa Sede participó el 26 de septiembre en la apertura del 81.º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU. Este magno evento internacional se desarrolló bajo el lema institucional “Restaurar la confianza, gestionar la transformación: unas Naciones Unidas que cumplan para todos”, un marco propicio para reflexionar sobre los desafíos geopolíticos actuales y la necesidad de replantear las estrategias de seguridad internacional.

Durante su discurso ante los líderes mundiales, el purpurado instó a dejar atrás las tensiones hegemónicas y abogó por un cambio profundo en la diplomacia internacional. Para fundamentar su postura, el Cardenal Parolin citó la encíclica Magnifica humanitas del Papa León XIV, la cual subraya la urgente necesidad de transitar desde la “cultura del poder” hacia una auténtica “cultura de la negociación”. Según esta visión papal, el diálogo y la diplomacia formal deben consolidarse como los mecanismos indispensables y habituales para la resolución pacífica de cualquier controversia entre naciones.

Límites claros a la seguridad y rechazo al rearme nuclear

Si bien el Vaticano validó explícitamente el principio de protección soberana, el secretario de Estado fue categórico al señalar que este precepto no puede ni debe convertirse en un pretexto para acumular arsenales desmedidos, poniendo especial énfasis en los peligros asociados con las armas nucleares y los sistemas de combate autónomos.

En uno de los momentos más destacados de su alocución, el Cardenal Parolin declaró: “No es posible una paz verdadera sin una auténtica voluntad común de desarme; el derecho legítimo de todo pueblo a proveer a su propia defensa no debe degenerar en una carrera hacia un rearme masivo”. Con estas palabras, el representante de la Santa Sede reiteró que la estabilidad geopolítica mundial se encuentra gravemente amenazada por la proliferación militar.

La postura constante de la Santa Sede frente a las armas

Esta intervención diplomática en territorio neoyorquino refuerza la línea de acción impulsada de manera sostenida por el Vaticano y el Papa León XIV en materia de desarme global. Los esfuerzos de la Iglesia Católica por promover un mundo libre de armamento nuclear se han manifestado en múltiples ocasiones a lo largo del año.

Cabe recordar que, en el mes de mayo, el propio Papa León XIV desmintió públicamente y rechazó la afirmación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había sugerido que el pontífice respaldaba el uso o posesión de armamento atómico. Asimismo, en julio, el sumo pontífice redactó el prólogo del libro Disarmed and Disarming: Peace Is a Gift (Desarmado y desarmando: La paz es un don). En dicha publicación, el Papa recuperó las críticas históricas del célebre cantautor estadounidense Bob Dylan contra la masiva fabricación de bombas nucleares durante los años de la Guerra Fría, evidenciando que la condena moral a estas armas sigue plenamente vigente en el magisterio actual.

Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.

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