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El Dicasterio para la Comunicación del Vaticano ha dado a conocer el lema oficial que guiará la 61ª edición de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, un evento anual de gran relevancia para la Iglesia católica. Bajo el título “Una nueva mirada: prestar atención en la era del clickbait”, la institución busca poner sobre la mesa los desafíos éticos y humanos que plantea el actual ecosistema digital.
La crisis de la atención en el entorno digital
De acuerdo con la información difundida por Vatican News este martes 29 de septiembre, la Santa Sede ha querido alertar sobre los efectos nocivos de la denominada “economía de la atención”. En su esfuerzo constante por retener usuarios durante breves instantes en medio de un flujo incesante de información, este modelo está alterando de manera profunda tanto las facultades cognitivas de las personas como la calidad de sus vínculos interpersonales.
La reflexión surge en un escenario donde las plataformas tecnológicas premian sistemáticamente la inmediatez, la carga emocional y el contenido polarizador, relegando a un segundo plano la escucha pausada y el análisis riguroso. Ante este panorama, se plantea la necesidad urgente de una conversión de la mirada capaz de contrarrestar la superficialidad imperante en la red.
Tal como señala el comunicado oficial emitido por el organismo vaticano: “Estamos llamados a una conversión de la mirada: a mirar de nuevo, con atención y con amor. Solo así lograremos ver el mundo, a los demás e incluso a nosotros mismos como nos ve Cristo: llamados por nuestro nombre y amados”.
Consecuencias de la hiperconectividad y propuesta cristiana
El documento profundiza en los estragos culturales que provoca la hiperconectividad contemporánea. La escasez de atención genuina, propiciada por los algoritmos digitales, fomenta la costumbre de emitir juicios apresurados, etiquetar con facilidad a los demás y propiciar el rechazo mutuo basándose en impresiones fugaces.
Como alternativa a esta dinámica, el Vaticano redefine el concepto de atención, despojándolo de su sentido puramente mercantil o técnico para situarlo en el plano de la generosidad y el compromiso humano. El texto recuerda la etimología de la palabra: “atención” viene de “ad-tendere”, tender hacia el otro y hacia la verdad.
Para los profesionales de la comunicación que buscan inspirarse en valores evangélicos, la actitud correcta se encuentra en la figura de Jesús. El mensaje destaca que “la comunicación cristiana puede volver a descubrir la atención como un don y como un modo de ver, el de Jesús, que vio y se conmovió”.
Hacia una higiene de la atención frente al sensacionalismo
Frente a la lógica comercial que reduce al usuario a una simple estadística de consumo, el Vaticano propone una perspectiva radicalmente distinta centrada en la protección del vínculo humano. En palabras del documento: “Comunicar no es capturar la atención, ni tampoco venderla, sino custodiarla como un valioso recurso para las relaciones”.
Una respuesta indispensable
Para navegar con criterio en medio de la saturación informativa y las trampas del sensacionalismo digital, la institución eclesial alienta a promover una auténtica “higiene de la atención”, indispensable para salvaguardar la aptitud humana de interpretar la realidad con hondura y lucidez.
Finalmente, la nota recuerda que el fenómeno comunicativo trasciende el mero uso de herramientas tecnológicas o la simple emisión de vocablos. El proceso involucra a la persona en su totalidad y demanda una disposición interior genuina. Como concluye el comunicado: “La comunicación no está hecha solo de palabras: afecta a la persona en su totalidad, y requiere que volvamos a mirar, escuchar y sentir para poder responder a la llamada que Cristo nos dirige”.








