22 julio, 2026

En un esfuerzo por salvaguardar un lugar de profunda significación religiosa y cultural en la frontera entre Estados Unidos y México, la representante demócrata por Texas, Veronica Escobar, ha impulsado una iniciativa legislativa destinada a impedir que el gobierno federal expropie terrenos vinculados a la Diócesis de Las Cruces. La adquisición de estas tierras, propuesta durante la administración del entonces presidente Donald Trump, tenía como fin facilitar la construcción de segmentos del controvertido muro fronterizo.

La propuesta de ley, designada H.R. 9739, surge como respuesta directa a los procedimientos iniciados por la administración Trump para adquirir aproximadamente 14 acres de tierra en la base del Monte Cristo Rey. Esta prominente elevación, ubicada en Sunland Park, Nuevo México, ofrece una vista panorámica de las fronteras con Texas y México, constituyendo un punto geográfico y espiritual de gran relevancia para la comunidad local y regional.

De ser aprobada, la legislación buscaría formalmente reconocer el Monte Cristo Rey como un sitio sagrado. Además, prohibiría explícitamente el uso de fondos federales para sufragar los costos de litigios legales contra la Diócesis de Las Cruces, que ha impugnado vigorosamente los intentos gubernamentales de expropiar sus propiedades. El proyecto de ley también vetaría la asignación de recursos públicos para “construir, instalar, operar o mantener carreteras, vallas, barreras vehiculares, iluminación de seguridad, cámaras, sensores o estructuras relacionadas” tanto en la montaña como en sus inmediaciones, según el articulado presentado por Escobar. Al momento de su introducción, la iniciativa no contaba con copatrocinadores.

La congresista Escobar ha articulado su postura, criticando las acciones de la anterior administración. “En lugar de buscar la colaboración con las comunidades fronterizas para una seguridad efectiva, la administración Trump persistió en ignorar a las personas, la historia y la cultura que singularizan nuestra región”, declaró la representante en un comunicado. Subrayó, además, que “el Monte Cristo Rey representa un hito religioso y cultural que ha ocupado un lugar central en nuestra comunidad a lo largo de incontables generaciones”.

El Monte Cristo Rey, cuya propiedad recae sobre la Diócesis de Las Cruces, es un destino frecuente para visitantes y peregrinos. En su cima se erige una monumental estatua de Jesucristo de piedra caliza, de casi un siglo de antigüedad, que se ha convertido en el epicentro de peregrinaciones anuales y devociones ininterrumpidas durante décadas. Una fotografía icónica del 19 de febrero de 2017 muestra la imponente figura de Cristo Rey alzándose sobre el paisaje fronterizo.

La diócesis ha expresado su profunda preocupación, argumentando que las medidas de seguridad fronteriza propuestas por el gobierno en la base de la montaña tendrían un impacto negativo considerable sobre los fieles y peregrinos que acuden a este enclave sagrado. El proyecto de ley de Escobar se hace eco de esta inquietud, señalando que “el intento del Gobierno federal de expropiar terrenos alrededor del Monte Cristo Rey con el propósito de edificar un muro fronterizo vulnera de manera directa la libertad religiosa de la Iglesia Católica y de todos los visitantes de este venerado sitio”.

La iniciativa ha logrado concitar el respaldo de importantes figuras eclesiásticas de la región fronteriza. Entre ellos destacan Monseñor Peter Baldacchino, Obispo de Las Cruces, y Monseñor Mark Seitz, Obispo de El Paso, Texas.

Monseñor Seitz manifestó su apoyo a la legislación, afirmando que esta “instaría al Gobierno federal a cesar un desproporcionado abuso de poder contra este santuario”. El obispo de El Paso enfatizó que “tomar por la fuerza este terreno sagrado para construir una barrera elevada, rematada con alambre de púas, constituiría un exceso gubernamental y erigiría un símbolo de separación y rechazo, no de respeto y amor mutuos”. Seitz expresó su confianza en que, mediante negociaciones con la Diócesis de Las Cruces, se hallarán soluciones que permitan disuadir el ingreso no autorizado, preservando la integridad del Monte Cristo Rey.

Por su parte, Monseñor Baldacchino ya había asumido una defensa activa del santuario y de la “devoción que ha acercado a Dios a tantas personas de nuestra comunidad” a lo largo de la disputa. Como muestra de este compromiso, el 28 de junio del mismo año de la controversia, 2017, ofició una Misa en la cima del Monte Cristo Rey. En su declaración, Baldacchino aseveró que “en un mundo fracturado por divisiones, el Monte Cristo Rey se destaca como un poderoso símbolo de esperanza, paz y unidad”.

Este episodio en la frontera ilustra la compleja interacción entre la política migratoria, la seguridad nacional y la protección de la libertad religiosa y los patrimonios culturales, un desafío persistente en la configuración del paisaje fronterizo.

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