La salud del Papa León XIV se encuentra en el centro de atención internacional luego de que fuera sometido a una intervención quirúrgica en el Hospital Agostino Gemelli de Roma. Mientras el sumo pontífice muestra una evolución favorable, las autoridades civiles y eclesiásticas de Uruguay y Argentina mantienen una postura de expectativa y prudencia de cara a la gira apostólica programada para el próximo 6 de noviembre.
La operación se llevó a cabo en la tarde del martes 13 de octubre, momento en el cual los profesionales médicos procedieron a extirpar el lóbulo inferior del pulmón derecho. Posteriormente, el examen histológico confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar que ya se había previsto antes de ingresar al quirófano.
Reacciones desde la jerarquía eclesiástica
El Cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, reconoció que la noticia del diagnóstico causó dolor y preocupación en Uruguay. Sin embargo, enfatizó que la prioridad absoluta es el bienestar del jerarca católico. En declaraciones a medios locales, expresó: “nos preocupa, nos duele” y añadió que “rezamos por él para que el Señor lo tenga en su mano, para que lo cure, lo cuide, y sabemos que estará acompañado por la oración de toda la Iglesia”.
Respecto a la realización del viaje pastoral, el cardenal uruguayo señaló que se aguardarán las directrices oficiales de la Santa Sede. Asimismo, puntualizó: “obviamente también nosotros, como Argentina, Perú, estamos preocupados en cuanto a la visita, pero sabemos que tenemos que esperar algún día para que la Santa Sede nos diga oficialmente una palabra sobre si es posible o no el viaje del Papa”.
Por su parte, el arzobispo de Córdoba, Cardenal Ángel Sixto Rossi, coincidió en que el foco principal debe ser la recuperación del pontífice, pese al anhelo de los fieles por recibirlo. En tanto, monseñor Jorge Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo, compartió detalles de un encuentro privado mantenido con el Papa en Roma antes de la cirugía, destacando el buen ánimo y la firmeza con la que el obispo de Roma afrontaba el proceso médico, reafirmando su intención de encontrarse con los fieles sudamericanos.
Postura de los gobiernos frente a la agenda oficial
Desde el ámbito gubernamental en Uruguay, el canciller Mario Lubetkin indicó que los preparativos oficiales continúan desarrollándose con normalidad a la espera de comunicaciones oficiales desde el Vaticano. “Para nosotros sigue funcionando todo normal, desde las autoridades de la Santa Sede no nos han dado ninguna indicación, sólo estamos felices de que la operación haya salido muy bien por lo que dicen los informes médicos”, afirmó, agregando que adaptarán la agenda según sea necesario para garantizar la comodidad del líder católico.
En la misma línea, el gobierno argentino ha manifestado su total disposición para colaborar ante cualquier modificación que requiera el estado de salud del pontífice. El presidente Javier Milei expresó su cercanía espiritual y aseguró que el Ejecutivo se encuentra abierto a realizar ajustes en el calendario si la situación médica lo demanda. Por su parte, el vocero presidencial Adrián Ravier ratificó que “la agenda se podrá modificar para hacer posible la llegada del Papa”.
Intensifican cadenas de oración
En paralelo a las coordinaciones logísticas, las comunidades religiosas de ambos países han llamado a redoblar las plegarias por la salud de León XIV. Desde la Basílica de Luján, epicentro de una de las concentraciones más numerosas previstas para la gira, el sacerdote Manuel Asenzo exhortó a los fieles a incrementar la confianza y la oración comunitaria, manteniendo la prudencia y la esperanza de concretar el encuentro en el momento que resulte más oportuno.








