Una innovadora propuesta comercial con un profundo sentido de evangelización y apoyo solidario ha llegado al corazón de la Iglesia católica. Se trata de DECRUX, una empresa social fundada por el español Borja Pérez de Brea, cuyo propósito central es fusionar la devoción tradicional con el diseño para transformar los hogares en pequeños espacios de recogimiento espiritual, destinando además la totalidad de sus ganancias a causas benéficas guiadas por la Doctrina Social de la Iglesia.
Presentación oficial ante el Papa y la Secretaría de Estado
Durante su estancia en Roma, el creador de la marca tuvo la oportunidad de exponer los detalles de su proyecto ante el máximo jerarca de la Iglesia. Pérez de Brea saludó brevemente al Papa León XIV durante el tradicional besamanos que se lleva a cabo tras la Audiencia General del miércoles 9 de octubre de 2026.
Asimismo, el empresario participó en calidad de ponente en una mesa redonda enfocada en el liderazgo y la equidad dentro del marco de la Academia de Líderes Internacionales. Este espacio le permitió sostener un encuentro más extenso con el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede, a quien le entregó formalmente la documentación y los detalles de la iniciativa.
“Con el (Cardenal) Parolin, que forma parte del consejo de la Academia de Líderes Internacionales, pudimos explayarnos más y fue el momento oficial en el que le hice entrega del proyecto”, explicó en conversación con ACI Prensa.
La Academia de Líderes Internacionales, concebida originalmente para preparar a figuras políticas en la búsqueda del bien común, ha expandido su influencia hacia otros sectores de la sociedad gracias al impulso promovido durante el pontificado del Papa Francisco.
Llevar la luz del santuario a cada hogar
El proyecto comercial y devocional germinó originalmente en el Santuario de Lourdes, impulsado por la idea de fusionar el concepto de la vela votiva con elementos decorativos que faciliten la vivencia de la fe en la intimidad doméstica. El propio fundador resume la esencia de la marca al señalar que se trata de “un apostolado que nació en el Santuario de Lourdes, que junta la vela de oración con la vela de decoración”.
La visión detrás de esta propuesta busca incentivar la oración cotidiana en familia. “Queremos hacer del hogar un santuario, y que al igual que allí la gente pone su velita ante María por una intención, también pueda hacerlo en la intimidad de su casa”, indicó Pérez de Brea, reiterando que su principal aspiración es “llevar la luz de Cristo desde el Santuario de Lourdes a los hogares”.
Bajo un esquema económico alternativo, la compañía opera bajo la premisa de constituir “una estructura empresarial donde todos los beneficios se donan a proyectos que siguen la doctrina social de la Iglesia”, funcionando al mismo tiempo como “un instrumento de crowdfunding y una economía circular dentro de la Iglesia”.
Inclusión laboral y compromiso humano
Más allá de su vertiente espiritual y caritativa, la empresa destaca por su firme apuesta por la integración laboral de colectivos vulnerables. La manipulación y el empaquetado de los artículos corren a cargo de jóvenes con diversidad funcional. “Todos los productos están manipulados por jóvenes con discapacidad intelectual en la Fundación Prodis en Madrid”, detalló el creador de la marca.
Para el empresario, este modelo refleja la aplicación práctica del servicio a la comunidad desde la perspectiva del liderazgo católico: “¿Qué podemos hacer como líderes católicos para servir a la sociedad? Aquí es donde hablamos del liderazgo de servicio”.
Directivos con propósito y transformación social
Además de su faceta al frente de esta obra social, Pérez de Brea ejerce profesionalmente en el sector de la selección de ejecutivos, colaborando como socio en una firma orientada a reclutar líderes guiados por valores éticos y trascendentes.
Bajo la metodología denominada “Directivos con Sentido”, su labor consiste en localizar perfiles capaces de generar un cambio cultural profundo en el entorno corporativo. “Identificamos a aquellos directivos en base a la coherencia, al propósito y al impacto que van a dirigir las organizaciones para poder transformar la sociedad”, señaló.
Finalmente, el empresario advirtió sobre la influencia decisiva que ejercen los cargos de alta responsabilidad en el clima laboral. “Una manzana podrida en un comité de dirección puede contaminar toda la organización. Y viceversa: una persona cuyos ojos brillen del amor de Dios puede hacer que toda la organización brille y sea feliz”, concluyó.








