23 julio, 2026

Una exhaustiva encuesta nacional entre jóvenes católicos de Brasil ha arrojado luz sobre sus principales intereses y preocupaciones, destacando un profundo anhelo de formación en la fe y una marcada insatisfacción con el excesivo enfoque sociopolítico dentro de la Iglesia. El estudio, que recabó la opinión de más de 11.000 personas en todo el país durante 2025, fue presentado en junio de 2026 ante el Consejo Permanente de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB).

Los resultados de esta “Encuesta Nacional sobre la Evangelización de la Juventud” son fruto de una colaboración entre la Comisión Episcopal para la Juventud de la CNBB y varias instituciones académicas de prestigio: el Observatorio de Juventudes de la Pontificia Universidad Católica de Río Grande del Sur (PUCRS), la Cátedra UNESCO de Juventud, Educación y Sociedad (UCB) y el Departamento de Teología de la PUC-Río. El universo de participantes abarcó a adolescentes y jóvenes de 12 a 29 años, provenientes de todas las regiones brasileñas, quienes respondieron a un cuestionario digital, predominantemente cuantitativo y autoadministrado, difundido a través de la plataforma Jóvenes Conectados.

**Fe, santidad y una liturgia cuidada**

Entre los hallazgos más relevantes, el informe subraya que la santidad y la fe cristiana se posicionaron como los temas de mayor interés para los encuestados. En contraste, la falta de esmero en la liturgia y la percepción de un énfasis desproporcionado en asuntos sociopolíticos fueron señalados como los principales factores que desalientan la participación juvenil en la vida eclesial.

Patrícia Espíndola de Lima Teixeira, psicopedagoga del Observatorio de Juventudes de la PUCRS y coordinadora de la investigación, comentó a ACI Digital que estos resultados, aunque llamativos, no sorprenden a quienes trabajan de cerca con las nuevas generaciones. “Es un factor que nos atrajo mucho, pero no es sorprendente para quienes trabajan directamente con jóvenes”, afirmó Teixeira. Explicó que la generación actual ha crecido inmersa en una vasta cantidad de contenidos superficiales, lo que podría explicar su búsqueda de relaciones más auténticas, una fe profunda y un sentido existencial más robusto.

La investigadora enfatizó que el estudio no busca polarizar posturas o clasificar a los jóvenes en categorías de “conservadores” o “progresistas”. “Lo que hicimos fue un estudio sin presupuestos previos que reveló una tensión pastoral que debe ser acogida y analizada con madurez y equilibrio”, señaló Teixeira. A su juicio, el momento eclesial actual invita a superar divisiones y a vivir la unidad en la diversidad, tal como lo evoca la imagen paulina del cuerpo con sus múltiples miembros. “Este es un tema que merece ser profundizado con coherencia, no solo con los jóvenes, sino con todos”, añadió.

**Deseo de autenticidad en la Iglesia**

Layla Kamila, de 29 años, coordinadora del equipo de Comunicación de la Comisión Episcopal para la Juventud de la CNBB (Jóvenes Conectados) e integrante del equipo responsable de la encuesta, coincidió en que los datos revelan una “sed de autenticidad en la fe”. Su objetivo principal era escuchar las experiencias de fe de los jóvenes. “Lo que revelan los datos es que muchos manifiestan un fuerte deseo de profundizar en su vida espiritual. Existe un interés significativo por temas como la santidad, la Palabra de Dios, la Eucaristía, la formación cristiana y una liturgia bien celebrada”, destacó Kamila.

Para Kamila, el mensaje central de la encuesta es claro: “Más que etiquetas, los jóvenes desean autenticidad. Esperan encontrar una Iglesia que anuncie a Jesucristo con claridad, que ofrezca caminos de formación, favorezca una verdadera experiencia de encuentro con Dios y los ayude a vivir la fe en el mundo actual”.

En cuanto a la elevada saturación de politización en la Iglesia, la coordinadora de Jóvenes Conectados hizo un llamado a analizar los datos con serenidad y a evitar interpretaciones simplistas. Aclaró que los participantes expresaron un deseo de una Iglesia “profundamente centrada en Jesucristo, en la espiritualidad, en la liturgia y en la formación en la fe”. Las respuestas abiertas también revelaron el anhelo de que la evangelización mantenga siempre a Cristo como eje central.

Layla Kamila subrayó que esto “no significa reducir la dimensión social de la misión de la Iglesia. Al contrario. El anuncio del Evangelio y el compromiso con la justicia, con los pobres, con la paz y con la dignidad humana van de la mano”. La articulación entre fe y compromiso social es fundamental, pero siempre desde la perspectiva del Evangelio y no de ideologías partidistas o meramente seculares.

**Un llamado a la escucha sinodal**

Tanto Patrícia Teixeira como Layla Kamila expresaron su esperanza de que los datos de esta investigación sean acogidos con seriedad por las comunidades católicas y los líderes eclesiales de Brasil. Kamila recordó que la encuesta nació del “deseo de escuchar antes de proponer caminos, en sintonía con el camino sinodal de la Iglesia”. En este sentido, hizo eco de la insistente llamada del Papa Francisco: “¡Todos, todos, todos!”. Esta invitación, según Kamila, también inspiró la investigación, buscando escuchar y acoger las experiencias, alegrías, inquietudes y sueños de todos los jóvenes, para que ninguno se sienta excluido de la vida eclesial.

“Nuestra esperanza es que las diócesis, parroquias, movimientos, nuevas comunidades y pastorales acojan estos datos como un instrumento de discernimiento pastoral capaz de fortalecer la evangelización de las juventudes en Brasil. Al fin y al cabo, detrás de cada cifra hay una historia, un rostro, una familia y un camino de fe”, concluyó Kamila.

Por su parte, Patrícia Teixeira enfatizó que “la escucha no relativiza la fe de la Iglesia, sino que contribuye a mejorar la manera en que anunciamos el Evangelio a las nuevas generaciones”. La psicopedagoga reiteró que, más allá de diagnosticar dificultades, la encuesta revela un panorama “profundamente esperanzador”, pues muestra que los jóvenes desean ahondar en su fe, comprender mejor a la Iglesia y encontrar itinerarios formativos sólidos. Este deseo genuino de crecimiento espiritual representa una oportunidad invaluable para la evangelización en Brasil.

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