1 septiembre, 2026

Zona afectada por las inundaciones en Nepal. Crédito: EWTN Noticias.

Una minoría religiosa volcada en la emergencia

Pese a constituir una reducida congregación de apenas 10.000 fieles distribuidos en 13 parroquias, la Iglesia Católica en territorio nepalí ha desplegado una intensa labor de asistencia humanitaria para socorrer a los damnificados por las recientes riadas que golpean al país asiático, según detalló el padre Silas Bogati.

Los reportes oficiales indican que la crisis humanitaria provocada por las repentinas crecidas de agua ha cobrado la vida de más de 1.000 personas, mientras que los equipos de emergencia continúan la búsqueda de más de 4.400 desaparecidos en las zonas afectadas de la región, de acuerdo con los registros compartidos por las autoridades locales y medios internacionales.

El testimonio y la cercanía pastoral

Durante una conversación sostenida con la organización pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), el máximo representante eclesiástico en la demarcación subrayó el compromiso inquebrantable de la institución religiosa con los habitantes locales, sin distinción de credos o procedencia.

“Estando allí, proporcionando ayuda ahora y, más adelante, contribuyendo a la reconstrucción, damos esperanza. Nuestra presencia entre las personas que sufren les dará esperanza”, expresó el sacerdote al manifestar la misión consoladora de la comunidad en medio de la adversidad.

Asimismo, el presbítero enfatizó la vocación de servicio histórico que ha caracterizado a la pequeña comunidad cristiana en la nación: “La Iglesia Católica tiene 13 parroquias y 10.000 católicos, pero siempre ha trabajado al servicio de la población nepalí, independientemente de su religión, y seguiremos haciéndolo mientras sufren en esta hora de necesidad”.

Acciones logísticas sobre el terreno

Ante la magnitud de los daños materiales y la falta de refugio seguro para numerosos damnificados que permanecen pernoctando al aire libre, organizaciones vinculadas a la diócesis han comenzado a mitigar las necesidades más urgentes de la población damnificada.

A través de Caritas Nepal, se habilitaron comedores sociales y se canalizaron suministros básicos de alimentación dirigidos a 300 familias durante un periodo quincenal. Sin embargo, ante las persistentes alertas meteorológicas por nuevas precipitaciones, urge el suministro inmediato de lonas plásticas, mantas y esterillas para proteger a los afectados.

El líder católico también expresó su inquietud por el paradero de feligreses originarios de comunidades rurales que se desplazaban habitualmente hacia la zona comercial de Syabrubesi para laborar temporalmente, temiendo que hayan sido alcanzados por las corrientes fluviales, aunque reconoció la ausencia de balances definitivos al respecto.

Solidaridad global y devastación geográfica

En el plano estructural, el Administrador Apostólico confirmó que los templos y capillas católicas han evitado la destrucción total, al tiempo que destacó las muestras de cercanía espiritual provenientes del Vaticano y de fieles católicos alrededor del mundo.

Recordó que el papa León XIV fue el primer jerarca en manifestar su pesar por la catástrofe, elevando plegarias por los fallecidos, respaldando la labor de los rescatistas e impulsando la movilización de la solidaridad internacional en favor de las familias damnificadas en territorio nepalí.

Respecto a la geografía del desastre, el padre Bogati puntualizó que el epicentro de la destrucción se localiza en la comarca de Rasuwa, próxima a la frontera con el Tíbet. En dicha demarcación, el desbordamiento del río Bhote Koshi barrió por completo la infraestructura hotelera, rutas comerciales clave y asentamientos turísticos situados en las inmediaciones del valle de Langtang.

La fuerza incontenible del caudal arrasó posteriormente cinco distritos adicionales, dejando comunidades enteras incomunicadas y dificultando de manera notable el acceso de las brigadas de rescate a los puntos más críticos de la tragedia.

Llamado a la oración

Para concluir, el prelado renovó su solicitud de sufragios y oraciones en memoria de todas las víctimas mortales y personas damnificadas por este desastre natural, reiterando su agradecimiento por el respaldo constante demostrado por la fundación ACN frente a la emergencia.

Nuevos