La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha presentado un informe exhaustivo sobre el estado de las causas de canonización en el país, revelando un total de 349 procesos activos y 3.344 candidatos a la santidad. Este esfuerzo sin precedentes ofrece una radiografía detallada del camino hacia los altares que recorren figuras clave de la fe en España, consolidando información previamente dispersa y evidenciando el profundo arraigo espiritual de la nación.
El documento fue entregado recientemente al prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, Cardenal Marcello Semeraro, por la directora de la Oficina para las Causas de los Santos de la CEE, Lourdes Grosso, y el adjunto a dirección, Fernando del Moral. Esta entrega complementa un informe previo, presentado en 2024, que se centró específicamente en las causas de martirio vinculadas a la persecución religiosa vivida en España durante el siglo XX, tanto en los años previos como en el transcurso de la Guerra Civil.
La elaboración de estos informes ha supuesto un minucioso trabajo de investigación y colaboración interdiocesana, prolongado durante tres años. El equipo de la CEE contrastó la documentación del Dicasterio vaticano con la información de cada diócesis española implicada, logrando así una visión integral de los procesos de santidad que se gestan en el territorio nacional. Es importante destacar que este recuento no incluye aquellas causas de españoles promovidas por diócesis fuera del país, lo que sugiere que la cifra global podría ser aún mayor.
De las 349 causas actualmente en curso, 53 corresponden a la vía del martirio, con una abrumadora mayoría de ellas –48 en concreto– relacionadas con la persecución religiosa del siglo XX en España. Este periodo oscuro de la historia española, que costó la vida a miles de religiosos y laicos por su fe, sigue siendo una fuente inagotable de testimonios de entrega y fidelidad a Cristo. La Iglesia, a través de estos procesos, busca reconocer y honrar el sacrificio de quienes ofrecieron sus vidas por convicciones profundas.
Las restantes causas se distribuyen en diferentes categorías: 292 corresponden a la vía de virtudes heroicas, donde se examina la vida de candidatos que han vivido las virtudes cristianas en grado eminente. Adicionalmente, se contabiliza una causa por ofrecimiento de la vida –una vía más reciente en el proceso de canonización– y otra por canonización equipolente, un procedimiento por el cual el Santo Padre, en un caso excepcional, extiende el culto a un siervo de Dios sin haber seguido el proceso ordinario de beatificación y canonización, siempre y cuando su culto inmemorial, virtudes y milagros sean evidentes.
El estudio revela una participación significativa de la geografía eclesiástica española, con 57 de un total de 70 diócesis implicadas en al menos una causa. De la totalidad de procesos, 42 se encuentran aún en la fase diocesana, la etapa inicial donde se recopilan testimonios y documentos, y se realiza una investigación exhaustiva sobre la vida, virtudes o martirio del candidato. Una vez concluida esta fase, los expedientes son enviados a Roma para su estudio por el Dicasterio para las Causas de los Santos.
En la capital de la Iglesia católica, varios expedientes españoles ya han avanzado notablemente. Se han declarado las virtudes heroicas de 148 candidatos, una representación diversa y completa del pueblo de Dios. Entre ellos se encuentran obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, seminaristas, laicos, padres y madres de familia, jóvenes e incluso niños. Esta pluralidad subraya la convicción de que la santidad es un llamado universal, alcanzable en cualquier estado de vida y condición social, manifestándose en la dedicación cotidiana, el amor al prójimo y la fidelidad a la fe.
El informe también destaca la presencia de 82 fundadores entre los candidatos a los altares: 71 de institutos religiosos y 11 de institutos seculares. Estos hombres y mujeres, visionarios de la fe, dejaron un legado espiritual perdurable al iniciar nuevas congregaciones y movimientos que han enriquecido la vida de la Iglesia y la sociedad. Su reconocimiento como santos no solo honra sus vidas, sino que también reafirma la validez y el carisma de las instituciones que fundaron.
Actualmente, el número de beatos en España se eleva a 2.449, siendo la inmensa mayoría de ellos mártires de la persecución religiosa del siglo XX. La beatificación, el paso previo a la canonización, implica el reconocimiento público de la Iglesia de que una persona ha gozado de la bienaventuranza eterna y puede ser venerada en un ámbito local o particular.
Además, el informe detalla 45 causas por virtudes que corresponden a perfiles eclesiásticos y laicos específicos. Entre ellos se cuentan 2 cardenales, 1 obispo diocesano, 7 sacerdotes diocesanos, 4 sacerdotes religiosos, 2 religiosos varones, 21 religiosas y 7 laicos. Cada uno de estos procesos representa un profundo estudio de la vida de personas que, en su contexto histórico y personal, buscaron vivir el Evangelio de manera radical y ejemplar.
Estos expedientes, una vez culminada su fase romana con el reconocimiento de virtudes heroicas o martirio, aguardan el discernimiento final del Papa León XIV. El Santo Padre, como Vicario de Cristo y cabeza de la Iglesia universal, tiene la potestad última de declarar beatos y santos, ofreciendo así nuevos modelos de vida cristiana e intercesores celestiales a la comunidad de fieles. La meticulosa labor de la CEE y del Dicasterio para las Causas de los Santos asegura la seriedad y rigor de estos procesos, fundamentales para la memoria viva y la inspiración de la Iglesia.








