15 mayo, 2026

Zaragoza, España – La venerable imagen de la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad, engalana desde hace poco un significativo manto de color rojo, donado por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) en España. Este gesto, cargado de profundo simbolismo, marca la celebración del 60 aniversario de la organización en el país, coincidiendo además con la festividad de la Virgen de Fátima, un día de especial devoción mariana para la Iglesia. El manto, concebido como un tributo a la “Madre de los cristianos perseguidos”, es un recordatorio tangible de la solidaridad con aquellos que sufren por su fe alrededor del mundo.

La Basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza fue el escenario de la solemne ceremonia de entrega. Monseñor Carlos Manuel Escribano, Arzobispo de Zaragoza, recibió la pieza en nombre de la Basílica. Estuvo acompañado por una delegación de ACN España, encabezada por su presidente, Walter Plettemberg; el director nacional, José María Gallardo; y el padre Fernando Bielza, asistente eclesiástico de la fundación. Un nutrido grupo de benefactores, colaboradores, voluntarios y amigos de ACN España también se congregó para ser testigos de este emotivo acto, que culminó con una Misa de acción de gracias.

Durante la ceremonia, el Arzobispo Escribano subrayó el profundo significado de esta donación. “Cuando veamos este manto, no solo recordaremos a ACN, sino que, sobre todo, rezaremos por los cristianos perseguidos”, afirmó el prelado. “Gracias por acercarlos al Corazón de la Virgen, para que el Señor alivie su sufrimiento”. Sus palabras resonaron entre los asistentes, destacando la dimensión espiritual y el compromiso de la Iglesia local con la misión global de apoyo a los hermanos en la fe que enfrentan adversidades.

Por su parte, Walter Plettemberg, presidente de ACN España, elevó una oración a la Madre de Dios, invocando su intercesión para la labor de la fundación. “Renueva hoy y siempre nuestras fuerzas y sostennos en la misión que la Providencia nos ha asignado: apoyar a los cristianos perseguidos y necesitados en todo el mundo”, rogó Plettemberg. La Virgen del Pilar, cuya tradición se remonta a la evangelización del Apóstol Santiago en tierras españolas, es un faro de esperanza y fortaleza para la comunidad cristiana, un recordatorio de la continuidad de la fe a lo largo de los siglos.

El manto, una obra de arte y fe, fue confeccionado con raso de alta calidad por las religiosas Auxiliares Parroquiales de Cristo Sacerdote en Zaragoza. Su elección del color rojo no es casual; simboliza el martirio y el sacrificio, evocando la sangre derramada por incontables cristianos a lo largo de la historia y en la actualidad. Sobre la fina tela, se ha bordado con esmero el emblema oficial de Ayuda a la Iglesia Necesitada, acompañado del título “Madre de los cristianos perseguidos”, una denominación que subraya el compromiso de ACN con aquellos que sufren a causa de su fe. Bajo esta inscripción, se ha incorporado una cita bíblica del tercer capítulo del libro del Apocalipsis: “Al que salga vencedor, le daré una columna asentada”. Esta frase resuena de manera especial en la Basílica del Pilar, cuyo origen se fundamenta en la tradición de la aparición de la Virgen María sobre una columna al Apóstol Santiago en el año 40 después de Cristo. El manto se suma ahora a las más de 600 piezas que enriquecen el vasto ajuar de la imagen, formando parte de la tradición centenaria de ornamentar la sagrada columna.

La Misa de acción de gracias, celebrada en la Capilla de la Virgen, marcó el punto culminante de las conmemoraciones por el sexagésimo aniversario de ACN en España. Monseñor Escribano volvió a enfatizar el significado de este hito: “Celebramos los 60 años en la luz de la Pascua bajo el patronazgo de la Virgen de Fátima. Donde hay un cristiano sufriendo por su fe o con grandes carencias, allí está Dios con él”. El prelado comparó la labor de ACN con la misión de San Pablo, destinada a “saciar esa sed de Dios en los que viven el asedio de la pobreza y la persecución”.

El Arzobispo de Zaragoza reflexionó sobre la magnitud del sufrimiento y la providencia divina. “El Señor sabe que el peso de la persecución es mucho más grande que nuestras propias fuerzas. Sabe que no podemos cargar con todo”, expresó. “Vuestra fundación es prueba de cómo el Espíritu Santo ha ido cargando con las necesidades de los hermanos sufrientes”. Esta afirmación resalta la dimensión de servicio y la inspiración espiritual que guían la acción de ACN.

“Sesenta años de presencia en España es mucho más que una cifra”, continuó el prelado, “son sesenta años de fidelidad a la verdad que nos hace libres. Hoy damos gracias a los que apoyan esta obra y rezamos por los que sufren. Que la Virgen nos proteja en esta misión”. La labor de ACN en España, con 27 delegaciones activas y más de 27.000 benefactores, es un testimonio de la generosidad y la fe de miles de personas. Gracias a este apoyo, la fundación financia más de 5.300 proyectos en 137 países de los cinco continentes, llevando consuelo, esperanza y ayuda material a las comunidades cristianas más necesitadas y perseguidas del mundo. El manto de la Virgen del Pilar se erige así como un potente símbolo de esta cadena de solidaridad ininterrumpida.

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