2 julio, 2026

En un movimiento estratégico para reforzar los esfuerzos de evangelización global de la Iglesia Católica, el Papa León XIV ha anunciado el nombramiento de dos prelados latinoamericanos como nuevos miembros de la Sección para la Primera Evangelización y las Nuevas Iglesias Particulares del Dicasterio para la Evangelización. Los designados son monseñor Oscar Roberto Domínguez Couttolenc, actual arzobispo de Tulancingo en México, y monseñor Lisandro Alirio Rivas Durán, obispo de San Cristóbal en Venezuela. Estos nombramientos, efectivos desde el 30 de junio, subrayan el compromiso del Santo Padre con una Curia Romana más diversa y con profunda experiencia misionera en el terreno.

La decisión del Pontífice de incorporar a monseñor Domínguez Couttolenc y monseñor Rivas Durán no es casual. Ambos obispos poseen una vasta trayectoria en contextos donde la evangelización activa y la atención pastoral son fundamentales. Monseñor Domínguez Couttolenc es una figura clave en la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), donde actualmente preside la Dimensión Episcopal de Misiones. Su rol en la CEM le ha proporcionado una perspectiva integral sobre los desafíos y oportunidades de la misión en uno de los países con mayor población católica del mundo, caracterizado por una rica religiosidad popular y, al mismo tiempo, importantes desafíos sociales. Su experiencia en la coordinación de iniciativas misioneras a nivel nacional será invaluable para el dicasterio.

Por su parte, monseñor Rivas Durán aporta una profunda visión de la realidad venezolana y latinoamericana. Como miembro de la Comisión para la Vida Consagrada y de la Comisión para la Misión, el Indigenismo y los Afroamericanos de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), ha trabajado de cerca con diversas comunidades, incluyendo aquellas en situaciones de especial vulnerabilidad. Su compromiso con la vida consagrada y su sensibilidad hacia las poblaciones indígenas y afrodescendientes reflejan un entendimiento integral de la evangelización que va más allá de la mera proclamación, abarcando la promoción de la dignidad humana y la justicia social.

Con la incorporación de estos dos líderes eclesiásticos, el continente americano consolida su presencia en este dicasterio vital, sumando un total de cinco representantes entre los diecinueve nuevos miembros nombrados por el Papa León XIV. Además de los prelados de México y Venezuela, la lista incluye a destacadas figuras como el cardenal Frank Leo, arzobispo de Toronto (Canadá); monseñor Daniel Ernest Flores, obispo de Brownsville (Estados Unidos); y monseñor Roger Joseph Landry, director nacional de las Obras Misionales Pontificias en Estados Unidos. Esta composición diversificada garantiza que las perspectivas y experiencias de la Iglesia en las Américas, con sus particularidades culturales y desafíos específicos, estén adecuadamente representadas en las decisiones vaticanas.

El Dicasterio para la Evangelización es uno de los organismos más importantes de la Curia Romana y, bajo la Constitución Apostólica *Praedicate Evangelium*, está presidido directamente por el Papa. Su estructura se divide en dos secciones principales, cada una con un pro-prefecto que lidera sus actividades. La Sección para las Cuestiones Fundamentales de la Evangelización en el Mundo está bajo la dirección del arzobispo italiano Salvatore Fisichella, enfocado en la reflexión teológica y las nuevas estrategias para la proclamación del Evangelio. La Sección para la Primera Evangelización y las Nuevas Iglesias Particulares, a la que ahora se incorporan monseñor Domínguez Couttolenc y monseñor Rivas Durán, es dirigida por el cardenal filipino Luis Antonio Tagle y se ocupa específicamente de las misiones en territorios donde la fe católica es incipiente o requiere un nuevo impulso.

Las responsabilidades de esta sección son amplias y cruciales para el futuro de la Iglesia. Entre ellas se encuentra el “anuncio del Evangelio y la profundización de la vida de fe”, una tarea que demanda no solo la proclamación sino también la formación y el acompañamiento de las comunidades. Asimismo, tiene la misión de “suscitar las vocaciones misioneras de clérigos, miembros de institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica y laicos”, reconociendo que la evangelización es una tarea de todo el Pueblo de Dios. Finalmente, es responsable de la “erección de las circunscripciones eclesiásticas o sus modificaciones”, un rol vital en la expansión y organización territorial de la Iglesia en las regiones de misión.

Los nombramientos del Papa León XIV reflejan una visión de la Iglesia en salida, comprometida con la evangelización en todas sus formas y en todos los rincones del planeta. Al integrar a obispos con probada experiencia misionera y pastoral de diferentes contextos geográficos, el Pontífice busca fortalecer la capacidad del Vaticano para responder a los desafíos contemporáneos de la fe, promoviendo una Iglesia que sea verdaderamente universal y atenta a las necesidades de cada cultura. Estos movimientos curiales son fundamentales para el impulso de la misión evangelizadora de la Santa Sede en los años venideros.

Nuevos