El Papa León XIV concluyó una jornada intensa y significativa en Camerún, el quinto día de su trascendental viaje apostólico por África. La nación centroafricana fue testigo de una impresionante demostración de fe multitudinaria en Duala, su centro económico, y de momentos de profunda cercanía con los más vulnerables, así como de un importante diálogo con el mundo académico en Yaundé, la capital. La visita del Santo Padre ha reafirmado el compromiso de la Iglesia con la esperanza, la dignidad humana y el desarrollo integral en el continente.
La mañana en Duala estuvo marcada por una Eucaristía histórica en el Estadio Japoma, donde el Pontífice ofició una Misa ante una congregación estimada en 600.000 fieles. Personas de todas las edades y procedencias, muchas de las cuales habían viajado largas distancias y pernoctado en los alrededores del recinto, se unieron en un fervoroso acto de devoción. La diversidad cultural y lingüística de Camerún se manifestó en la liturgia, con lecturas proclamadas en inglés y el salmo responsorial y el Evangelio en francés, reflejando la riqueza multiétnica del país.
Durante su homilía, el Papa León XIV abordó uno de los desafíos más apremiantes de la región: el hambre. Utilizando la parábola de la multiplicación de los panes y los peces, el Pontífice lamentó que, a pesar de la inmensa riqueza natural de Camerún, “muchos de sus habitantes padecen la pobreza, tanto material como espiritual”. Este mensaje resonó profundamente entre los presentes, instándolos a la solidaridad y a la búsqueda de soluciones sostenibles para el bienestar de la población. La solemnidad de la celebración se vio acompañada por un conmovedor coro que interpretó el Gloria con una energía y alegría contagiosas, haciendo vibrar el estadio y mostrando la profunda fe del pueblo camerunés.
Posteriormente, el Pontífice extendió su cercanía y consuelo en una visita privada al Hospital Católico Saint Paul de Duala. Esta institución, fundada en 1971, ha sido un pilar fundamental en la atención a las comunidades más vulnerables del barrio de Bassa. Tras un momento de recogimiento personal en la capilla del hospital, el Papa León XIV se dirigió al patio para saludar al personal médico y a los enfermos, expresando su deseo de que su presencia fuera un “signo de consuelo” en sus vidas. Sin la presencia de cámaras ni periodistas, el Santo Padre impartió su bendición y dedicó un tiempo a saludar individualmente a varios pacientes, llevando un mensaje de esperanza y cariño personal que trascendió las formalidades protocolares.
La tarde llevó al Papa a Yaundé, donde se encontró con el vibrante mundo universitario en la Universidad Católica de África Central. En un discurso que resonó con la juventud, el Papa León XIV hizo un llamado urgente a priorizar una formación humanística sólida frente a los desafíos emergentes de la inteligencia artificial y la posible erosión de la realidad en la era digital. “La Universidad tiene la misión crucial de formar a los pioneros de un nuevo humanismo en el contexto de la revolución digital”, enfatizó el Santo Padre. Advirtió contra la pasividad ante las lógicas dominantes, que podría confundirse con competencia, y la pérdida de libertad disfrazada de progreso, instando a los jóvenes a un “servicio a la verdad y a toda la humanidad”.
El encuentro con los estudiantes estuvo cargado de emoción y afecto mutuo. Las palabras de un joven universitario conmovieron visiblemente al Papa León XIV, quien no pudo ocultar una sonrisa al escuchar: “Santísimo Padre, nosotros los jóvenes estudiantes le amamos con todo el corazón. Le amamos con todo nuestro corazón”. Este espontáneo y profundo testimonio de cariño evidenció el vínculo especial entre el Pastor y la juventud que busca la fidelidad al Señor. Al finalizar su visita a la universidad, el fervor de la multitud se desbordó, y el Pontífice se detuvo antes de abordar su vehículo para saludar a los presentes, mientras su equipo de seguridad gestionaba eficazmente la situación para garantizar la protección de todos.
La jornada en Camerún es un testimonio del compromiso del Papa León XIV con la evangelización y el acompañamiento de los pueblos africanos. Su itinerario apostólico continuará en los próximos días, llevando su mensaje de fe y fraternidad a Luanda, la capital de Angola, donde permanecerá del sábado 18 al martes 21 de abril. Posteriormente, visitará Malabo, la capital de Guinea Ecuatorial, hasta el jueves 23 de abril, fecha en que emprenderá su regreso a Roma, culminando así un viaje que promete dejar una huella perdurable en el continente africano.








