Menores en Medio Oriente responden al llamado pontificio elevando plegarias por la concordia mundial
En medio de escenarios profundamente golpeados por los conflictos armados, pequeños provenientes de diversas comunidades en Líbano, Palestina y Siria congregaron sus voces en recintos sagrados y centros educativos. Su propósito central fue atender la convocatoria internacional para suplicar el fin de las hostilidades mediante la oración mariana, sumándose así a una marea global integrada por más de un millón de jóvenes en todo el planeta.
Estas expresiones de fe formaron parte de la campaña global denominada “Un millón de niños rezando el Rosario”, una obra promovida activamente por la institución pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN). Dicha jornada espiritual se desarrolló durante la primera semana de octubre y encontró su máxima inspiración en el mensaje de esperanza transmitido por la Virgen en Fátima: “Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará”.
La dura realidad y la respuesta de la infancia en Líbano
El impacto de las confrontaciones armadas ha dejado huellas devastadoras en la población infantil libanesa. De acuerdo con estadísticas difundidas por UNICEF, al menos 261 niños han perdido la vida y 1.056 han sufrido lesiones derivadas de incursiones militares desde el inicio del mes de marzo. Asimismo, el organismo internacional advirtió que durante marzo se registró el desplazamiento diario de un promedio de al menos 19.000 menores.
Frente a este panorama desolador, la Diócesis Maronita de Antelias se convirtió en escenario de una masiva muestra de devoción. Cerca de 1.300 estudiantes acudieron al llamado acompañados por el obispo Antoine Bou Najem. Durante el encuentro, el jerarca eclesiástico expresó con emotividad: “Hoy rezamos por los niños que viven con miedo, por quienes no tienen hogar y por quienes sufren la guerra, el hambre y el dolor”.
El clamor por la concordia desde los territorios palestinos
La situación en Palestina mantiene un contexto de profunda vulnerabilidad debido a las secuelas persistentes de la crisis en la Franja de Gaza. Los estragos materiales y el éxodo forzado continúan condicionando de manera drástica el desarrollo cotidiano de la infancia y sus núcleos familiares.
Como muestra de resistencia pacífica, el centro educativo Our Lady of Pilar College, también reconocido como el Colegio Español situado en Jerusalén, documentó la participación activa de su alumnado. Los menores se congregaron en los espacios abiertos de la institución para elevar sus peticiones colectivas por la concordia internacional.
Esta emblemática escuela, localizada dentro de los muros de la Ciudad Vieja y gestionada por la congregación de las Hijas Misioneras del Calvario, brinda asistencia educativa prioritaria a menores procedentes de los sectores más desprotegidos y vulnerables de Jerusalén Este y sus alrededores.
Testimonios de fe y esperanza en tierras sirias
Por su parte, la comunidad siria se integró fervientemente a esta red global de intercesión. Familias enteras y grupos infantiles se congregaron al interior de la Catedral del Espíritu Santo, situada en la ciudad de Homs, un territorio que históricamente ha padecido los estragos prolongados de los enfrentamientos armados.
A través de un comunicado oficial difundido en sus canales de comunicación, la Arquidiócesis Católica Siria de Homs, Hama y Nabk reflexionó sobre el significado de este acto espiritual: “Desde Homs, una ciudad que ha conocido el dolor de la guerra y anhela la paz, las oraciones de los niños se elevaron con una esperanza sencilla pero profunda”, manifestaron las autoridades eclesiásticas, añadiendo en su plegaria comunitaria: “Reina de la Paz, ruega por nosotros… y une al mundo en el amor y la unidad”.








