

Mons. Manuel de Jesús Rodríguez, Obispo de Palm Beach (EE.UU.). Crédito: Diócesis de Palm Beach.
En el marco de la festividad litúrgica dedicada a la Patrona de Cuba, la voz de la jerarquía católica estadounidense resonó con fuerza para respaldar las aspiraciones de autonomía y justicia en la isla caribeña. Desde territorio europeo, donde cumple compromisos de formación eclesiástica, el máximo representante de la diócesis floridana envió un contundente mensaje centrado en la dignidad humana y la esperanza de cambio.
Un llamado urgente a la dignidad y la fe
Durante la conmemoración celebrada en la iglesia Santa Juliana, ubicada en West Palm Beach, se dio lectura a una misiva enviada por el prelado. En su pronunciamiento, el religioso enfatizó que “Cuba tiene derecho a ser libre. Ningún pueblo fue creado por Dios para vivir arrodillado, y ninguna cadena es eterna delante de Aquel que rompe todas las ataduras”.
El jerarca católico, originario de República Dominicana y de 52 años de edad, se encuentra actualmente en Roma participando en los programas académicos del Vaticano destinados a los nuevos pastores diocesanos. A pesar de la distancia geográfica, aseguró mantenerse en constante comunión espiritual con los fieles exiliados que honran con profunda devoción a la advocación mariana.
La lectura del mensaje estuvo a cargo del párroco local, el padre Ducasse François, en una ceremonia solemne encabezada por el sacerdote Alfredo Hernández. Durante la eucaristía, los líderes religiosos reflexionaron profundamente sobre el sufrimiento prolongado de los ciudadanos en la isla, así como sobre el anhelo inquebrantable de reconciliación nacional.
Súplicas por los detenidos y las familias separadas
Más allá de la celebración litúrgica, el obispo diocesano instó a los feligreses a mantener una actitud de oración constante por los sectores más vulnerables y afectados por la crisis sociopolítica. En su exhortación, pidió recordar de manera especial a quienes sufren persecución institucional.
“Oremos por los presos de conciencia que siguen encarcelados por defender la verdad; por las madres que esperan noticias de un hijo; por las familias divididas por el exilio; por un pueblo que lleva demasiado tiempo padeciendo hambre, miedo y silencio”, manifestó el obispo ante la congregación reunida.
Asimismo, abogó por la intercesión de la advocación mariana, históricamente vinculada al sufrimiento y la resistencia del pueblo cubano, para que “apresure el día de la libertad, la reconciliación y el regreso” de todos aquellos que se encuentran fuera de su tierra natal.
Próxima peregrinación al santuario en Florida
Como parte de las actividades pastorales organizadas para la comunidad de la diáspora, el prelado confirmó su intención de sumarse a las próximas movilizaciones religiosas en el sur del estado de Florida.
“Con muchas ansias poder unirse a ustedes en la peregrinación a la Ermita de la Caridad en Miami el próximo 19 de septiembre, para dar gracias juntos a la Virgen y poner a los pies de nuestra Madre las súplicas de todo nuestro pueblo”, expresó el pastor católico respecto al evento.


Se prevé que aproximadamente un centenar de fieles provenientes de Palm Beach participen en la jornada de devoción. El itinerario incluirá la recitación comunitaria del rosario, espacios habilitados para el sacramento de la reconciliación y la celebración de la santa misa en este emblemático recinto espiritual para los cubanos en el exilio.








