Nombran a destacado teólogo mexicano como coordinador oficial rumbo al quinto centenario guadalupano


De cara a los festejos históricos programados para el año 2031, la Iglesia católica en México ha designado a una de sus figuras más insignes en materia histórica y mariana para encabezar los preparativos oficiales. Se trata del padre Eduardo Chávez, reconocido especialista en la materia, quien asumirá la representación formal de la Arquidiócesis Primada de México.
Una designación respaldada por la trayectoria
El nombramiento quedó formalizado mediante un documento oficial emitido el pasado 22 de septiembre y ratificado por el cardenal Carlos Aguiar Retes. En dicho texto, el arzobispo primado destacó la dilatada experiencia y preparación académica del presbítero respecto al acontecimiento histórico del Tepeyac, encomendándole la tarea de coordinar los contenidos y las actividades conmemorativas.
La máxima autoridad eclesiástica de la capital mexicana valoró de forma especial la trayectoria del sacerdote, particularmente su labor desempeñada como postulador en el proceso de canonización de San Juan Diego. Asimismo, se reconoció el impacto del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos, entidad que bajo su dirección ha cumplido más de 25 años impulsando investigaciones académicas y formando a líderes comunitarios en la difusión del mensaje mariano.
En el mensaje dirigido al sacerdote, el purpurado expresó sus mejores deseos para esta encomienda eclesial que marca el inicio de la cuenta regresiva hacia el magno aniversario.
Contexto histórico de las apariciones
La conmemoración prevista para el inicio de la próxima década recuerda los sucesos ocurridos entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531, fechas en las que, según la tradición católica, la Virgen de Guadalupe se manifestó ante el indígena Juan Diego en el cerro del Tepeyac. En aquellos encuentros, la advocación solicitó la edificación de un templo para manifestar su auxilio y misericordia.
El clímax de dichos acontecimientos ocurrió el 12 de diciembre, cuando el vidente presentó al entonces obispo fray Juan de Zumárraga una serie de rosas frescas recolectadas milagrosamente en un entorno árido, transportadas en su tilma. Al desplegar la prenda, quedó grabada de forma inexplicable la imagen que hoy en día se venera en el principal santuario del país.
Un reto asumido con entusiasmo y devoción
Al ser consultado sobre esta nueva responsabilidad pastoral, el padre Eduardo Chávez calificó la designación como un gran honor y, al mismo tiempo, un reto mayúsculo para los próximos años. “Es un gran honor, pero también una gran responsabilidad”, reconoció, agregando que se trata de una labor intensa pero gratificante debido al fervor que despierta la imagen mariana.
El experto subrayó que el objetivo principal de estas celebraciones rumbo al V Centenario no es únicamente rendir homenaje a la advocación, sino centrar la atención en la figura de Jesucristo. “La exaltación, la devoción y sobre todo la adoración a Jesús, su amado Hijo, porque ese es el centro de su mensaje”, puntualizó.
Finalmente, el teólogo hizo un llamado a la unidad de la grey católica de cara a las celebraciones que tendrán lugar dentro de cinco años. La intención es que esta festividad fortalezca los lazos de fraternidad en torno a quien es considerada la madre protectora y fuente espiritual para los fieles.








