2 septiembre, 2026

La diócesis de Wheeling-Charleston ha anunciado una importante expansión en la disponibilidad de la Misa tridentina en el estado de Virginia Occidental, una medida impulsada por su máxima autoridad eclesiástica con el objetivo de atender las demandas espirituales de los feligreses.

Un liderazgo enfocado en la integración pastoral

Mons. Evelio Menjívar-Ayala, prelado de origen salvadoreño que asumió el liderazgo de esta jurisdicción eclesiástica el pasado mes de julio tras suceder a Mons. Mark E. Brennan, dio a conocer estas modificaciones a finales de agosto mediante un comunicado oficial dirigido a la comunidad católica.

Desde el arzobispado se recalcó que “esta es una iniciativa del obispo Evelio para asegurar que las necesidades espirituales de cada miembro de su rebaño sean atendidas por los sacerdotes de nuestra diócesis”, buscando fomentar la concordia y responder a la diversidad de los fieles.

Nuevos horarios y ubicaciones para el rito tradicional

A partir del 20 de septiembre, la Misa tradicional en latín se oficiará todos los domingos a la 1:30 p. m. en la misión Nuestra Señora de los Siete Dolores, ubicada en Triadelphia, un cambio significativo frente a la periodicidad mensual anterior. Asimismo, se proyecta habilitar esta opción litúrgica en la zona de Charleston, aunque el recinto exacto aún está por definirse.

Por otro lado, los servicios en la parroquia universitaria St. John en Morgantown se mantendrán los sábados a las 9:00 a. m. y los domingos a la 1:00 p. m. El prelado también visitó recientemente el Priorato de la Anunciación de la Santísima Virgen María en Charles Town, donde aprovechó para dirigirse a los asistentes.

Durante su intervención ante la congregación, el obispo expresó: “En su misericordia y providencia, el Señor me ha enviado a servir como vuestro pastor”. Y añadió: “Quiero reiterarles hoy mi sincero deseo de servir al Señor con fidelidad y de velar por la salvación de cada alma confiada a mi cuidado pastoral. También estoy aquí hoy para aseguraros personalmente mi profundo afecto y estima por cada uno de vosotros y por esta comunidad en particular”.

Asimismo, reconoció el compromiso de los fieles al señalar que “vuestra fidelidad a la sagrada liturgia, vuestra devoción y vuestro respeto por los misterios de nuestra fe enriquecen la vida de toda la Iglesia”, concluyendo con su deseo de que “todos, absolutamente todos, encuentren un hogar en la Iglesia y que en todo lo que hagamos permanezcamos profundamente unidos en Cristo y en comunión con el Santo Padre, buscando siempre lo que fortalece nuestra fe, edifica el cuerpo de Cristo y nos conduce juntos hacia la santidad”.

Coordinación y supervisión sacerdotal

Para garantizar el correcto desarrollo de esta iniciativa, la diócesis estableció nuevos roles de supervisión para el denominado usus antiquior. El padre Timothy Grassi asumió como delegado episcopal para estas celebraciones litúrgicas, encargándose de velar por el cumplimiento de las normativas vigentes y el respeto al documento Traditionis Custodes promulgado por el Papa Francisco.

Al respecto, el padre Grassi señaló que la máxima autoridad diocesana simplemente está “tratando de ser un buen pastor para todos los fieles”, garantizando que quienes se sienten atraídos por esta forma litúrgica tengan un acceso facilitado, de manera similar a la atención brindada a la comunidad hispanohablante.

Adicionalmente, se nombraron delegados regionales para coordinar las actividades en las distintas zonas del territorio: el padre Justin M. Golna en Wheeling, el padre Brian Crenwelge en Morgantown y el padre Phillip Szabo en Charleston.

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