Obispo de Palm Beach encabeza emotiva ceremonia para clausurar la tradicional festividad del Cristo Moreno en Estados Unidos
La comunidad peruana residente en territorio estadounidense vivió una jornada de profunda expresión espiritual cuando el obispo de Palm Beach, monseñor Manuel de Jesús Rodríguez, presidió la eucaristía solemne con la que se puso fin al tradicional Mes Morado, dedicado a honrar al venerado Cristo de Pachacamilla.
El acontecimiento litúrgico tuvo lugar en la parroquia St Juliana Catholic Church, situada en la localidad de West Palm Beach, en Florida. Desde ese espacio, el prelado de origen dominicano compartió su júbilo a través de las plataformas digitales con los fieles que mantienen viva esta arraigada tradición fuera de sus fronteras de origen.
“Con profunda alegría tuve la bendición de presidir hoy la Santa Eucaristía en honor al Señor de los Milagros en St Juliana Catholic Church, en West Palm Beach, acompañando a nuestra querida comunidad peruana en esta hermosa celebración anual de fe y devoción”, señaló el obispo en su cuenta oficial.
Asimismo, el máximo representante de la demarcación eclesiástica destacó que el desarrollo de esta festividad involucró múltiples expresiones de devoción popular a lo largo de las semanas previas. “Con esta celebración concluimos también el Mes Morado, durante el cual nuestras comunidades han expresado su fe y devoción al Señor de los Milagros mediante diversas celebraciones y procesiones en nuestra Diocese of Palm Beach”, añadió.
Reflexión litúrgica y llamado a la unidad continental
La ceremonia religiosa se llevó a cabo coincidiendo con la conmemoración litúrgica de la Solemnidad de Todos los Santos. Tomando como referencia las lecturas dominicales, el prelado profundizó en el mensaje del Evangelio de las Bienaventuranzas para conectar la espiritualidad del Cristo Moreno con la vocación universal a la santidad.
Al respecto, la autoridad eclesiástica subrayó que “el Evangelio de las Bienaventuranzas (Mt 5, 1-12a) nos recuerda que todos estamos llamados a la santidad y que la verdadera felicidad se encuentra en la humildad, la misericordia y la búsqueda de la paz. ¡Que nuestra devoción al Señor de los Milagros nos impulse a vivir estas enseñanzas cada día!”.
Durante su alocución ante los feligreses, monseñor Rodríguez también dirigió la mirada hacia el próximo itinerario apostólico del Papa León XIV por territorio sudamericano, el cual comprenderá visitas oficiales a Uruguay, Argentina y Perú. Ante este acontecimiento, exhortó a los presentes a “unirnos en oración por este acontecimiento histórico para la Iglesia en América y por sus abundantes frutos espirituales”.
Finalmente, el obispo expresó su reconocimiento público hacia los sacerdotes y líderes laicales que hicieron posible la realización de los cultos solemnes, mencionando de manera especial al padre Ducasse François, párroco del templo anfitrión y vicario episcopal para el clero.


“Que el Señor de los Milagros –concluyó– continúe bendiciendo al querido pueblo peruano, a nuestras familias y a toda nuestra Iglesia diocesana. ¡Viva el Señor de los Milagros! ¡Viva el Perú!”.
Raíces históricas y proyección global del Cristo Moreno
La devoción al Señor de los Milagros, también conocido como el Cristo de Pachacamilla o Cristo Morado, hunde sus raíces en la Lima virreinal del siglo XVII, cuando una representación sagrada de Jesús crucificado fue plasmada sobre un muro de adobe por un devoto esclavo procedente de Angola.
Con el paso de los siglos, la imagen milagrosa logró mantenerse intacta frente a devastadores movimientos telúricos que azotaron la capital peruana. Este hecho impulsó una expansión ininterrumpida de su culto, convirtiéndolo en un símbolo indiscutible de la identidad peruana tanto dentro del país como en numerosas diócesis internacionales, llegando incluso a tener presencia habitual en la Plaza de San Pedro en el Vaticano.


En consonancia con esta dimensión universal, las expresiones de fervor hacia el sagrado lienzo han continuado marcando la agenda eclesial reciente. Durante el mes de octubre, agrupaciones de fieles como la Hermandad del Señor de los Milagros en Roma sostuvieron un encuentro cercano con el Sumo Pontífice, quien en aquella oportunidad agradeció las muestras de afecto y las plegarias dirigidas por su próxima visita apostólica a suelo peruano.
El calendario previsto indica que el Papa León XIV, quien anteriormente desempeñó labores episcopales como obispo de Chiclayo y administrador apostólico del Callao, cumplirá su viaje pastoral a tierras peruanas del 11 al 16 de noviembre. Como punto culminante de su estancia, el Santo Padre presidirá una magna eucaristía multitudinaria en la Base Aérea Las Palmas de Lima, ceremonia que contará con la presencia excepcional de la sagrada efigie del Cristo Moreno, repitiendo de este modo el histórico acontecimiento litúrgico vivido en enero de 2018.








