Más de cuatro mil jóvenes de diversas regiones del Perú convergieron en la ciudad de Chulucanas, Piura, para celebrar la Jornada Nacional de la Juventud (JNJ) 2026. Este significativo evento, desarrollado entre el 30 de julio y el 2 de agosto, marcó un hito en la vida eclesial del país, no solo por la masiva participación, sino también por la conexión especial con el Santo Padre. Chulucanas ostenta un lugar particular en la trayectoria del actual Pontífice, León XIV, quien inició su misión agustina en el país andino en esta misma localidad. El lema “¡Sé valiente! Cristo vive” resonó en cada actividad, inspirando a los jóvenes a profundizar en su fe y a vivir una experiencia de comunidad.
La JNJ 2026 se caracterizó por su dinamismo y diversidad de propuestas, distribuidas simultáneamente en cinco puntos clave de Chulucanas. Mientras algunos participantes se sumergían en momentos de adoración al Santísimo, otros asistían a talleres interactivos o participaban en dinámicas de integración. Esta estructura permitió una vivencia rica y multifacética, atendiendo a las distintas inquietudes y formas de expresión de la juventud católica.
Un momento emotivo y significativo fue la “noche de talentos”, donde los jóvenes tuvieron la oportunidad de compartir sus habilidades y testimonios. Nashla Apeña, proveniente de la parroquia Santa María Magdalena de la Diócesis de Chimbote, expresó la importancia de estos espacios al destacar que cada persona “tiene algo para dar en este mundo”, subrayando el valor intrínseco de cada participante y su potencial para contribuir a la sociedad y a la Iglesia.
El clímax de la jornada incluyó un mensaje especial enviado por el Papa León XIV el 1 de agosto. En sus palabras, el Pontífice instó a los jóvenes a ser audaces y a no temer convertirse en instrumentos de Dios para reavivar la esperanza en el mundo. El Papa León también les exhortó a no guardar para sí las ricas experiencias vividas durante esos días. “Lo que experimenten en esta jornada no lo guarden solo para ustedes. Que no quede solo en las fotos de sus celulares o en videos de las redes sociales”, pidió el Santo Padre, enfatizando la necesidad de compartir y testimoniar la fe más allá del evento. Este llamado a la acción y a la evangelización resonó profundamente entre los asistentes, animándolos a llevar el espíritu de la JNJ a sus comunidades.
La evangelización innovadora también tuvo su espacio en Chulucanas con la presentación de “Alpha Ados”, una iniciativa originaria de Colombia. Andrea Garzón, representante del proyecto, explicó que se trata de una serie de diez capítulos desarrollados en ocho sesiones, diseñada para ofrecer a los adolescentes un ambiente acogedor y de comunidad. Su objetivo es fomentar la escucha activa y la reflexión sobre preguntas fundamentales acerca de la vida, la fe y el propósito personal, buscando generar un encuentro significativo con la espiritualidad cristiana.
Además, la céntrica Plaza de Armas de Chulucanas se transformó en la feria vocacional “Arriésgate”, un espacio vital para el discernimiento. Diversas congregaciones religiosas expusieron sus carismas y estilos de vida, invitando a los jóvenes a considerar el llamado al sacerdocio o a la vida consagrada. Esta feria no solo brindó información, sino que también propició encuentros personales y orientaciones para aquellos que se plantean un camino de entrega total a Dios.
La Jornada Nacional de la Juventud culminó el domingo 2 de agosto con una multitudinaria Misa, presidida por el Obispo de Chulucanas, Monseñor Cristóbal Mejía. El prelado compartió sus impresiones sobre el evento, destacando el esfuerzo y la resiliencia de los jóvenes que llegaron “de los distintos rincones de nuestro país, superando tantas dificultades”. Monseñor Mejía interpretó esta masiva congregación como un “signo de esperanza, de unidad, de solidaridad” que emana de la juventud peruana, proyectando un futuro promisorio para la Iglesia en el país.
El obispo también abordó la esperada visita del Papa León XIV a Perú en noviembre. Si bien confirmó que el Pontífice no incluirá Piura en su itinerario, subrayó que esta noticia no debe ser motivo de desánimo. Por el contrario, instó a los jóvenes del norte a mantener su entusiasmo y a movilizarse hacia los destinos donde sí estará el Papa León, viendo en esta peregrinación una oportunidad para fortalecer la unidad y la comunión eclesial. Finalmente, se anunció con entusiasmo que la próxima edición de la Jornada Nacional de la Juventud, la tercera, se realizará en la ciudad de Huancayo, en la sierra central del Perú, en el año 2029, consolidando así una tradición de encuentro y renovación para la juventud católica del país.







