

En el marco de la conmemoración por el Día de la Dignidad de los Adultos Mayores, Pastoral Social Cáritas Bolivia dio a conocer una iniciativa solidaria orientada a respaldar el funcionamiento de los centros de acogida que la institución religiosa administra en el territorio nacional.
El lanzamiento oficial se llevó a cabo en las instalaciones de la entidad y contó con la intervención de Elizabeth Zavala, secretaria ejecutiva del organismo, junto a la presencia de la modelo y representante de belleza Valeria Mena Ferreira, quien asumió el rol de embajadora de la causa.
Durante su intervención ante los medios de comunicación, Zavala enfatizó la relevancia de retribuir el esfuerzo de las generaciones pasadas al expresar: “Ellos han transitado por esta vida, lo siguen haciendo, nos dan su experiencia, nos dan su sabiduría y nos han dado también su abrazo solidario desde que éramos niños hasta ahora. Y es nuestro deber y nuestra obligación la solidaridad y nuestro cariño con ellos”.
Asimismo, la directiva recalcó el valor humano que representan estas instituciones para aquellos ciudadanos de la tercera edad que carecen de compañía, señalando que en estos espacios encuentran un refugio caracterizado por la acogida, el afecto y el respeto mutuo.
Panorama y estadísticas de la población en la tercera edad
Por su parte, Elizabeth Calizaya, coordinadora del programa enfocado en este sector poblacional, compartió una serie de datos recabados en un informe oficial del Ministerio de Justicia difundido en 2024.
El análisis gubernamental identificó la existencia de 78 centros de acogida en todo el país, de los cuales el 55% operan bajo titularidad privada, el 29% pertenecen a la Iglesia Católica y el porcentaje restante corresponde a la administración estatal.
Del total de 2.240 residentes registrados durante el estudio, el 45% se encontraba albergado en las instalaciones católicas. Actualmente, la Iglesia administra 17 hogares distribuidos en el territorio nacional —con excepción del departamento de Pando—, donde se brinda asistencia a 977 adultos mayores gracias al esfuerzo conjunto de ocho congregaciones religiosas.
El perfil demográfico de estos residentes refleja una alta vulnerabilidad: el 64% supera los 80 años de edad, mientras que el 23% se sitúa en el rango de 70 a 79 años. Además, se detectó que el 74% de estas personas se encuentra en situación de dependencia o postración.
En cuanto al vínculo familiar, el panorama resulta complejo, ya que el 80% de los acogidos carece de familiares, y del 20% restante, apenas un 13% recibe visitas de forma cotidiana.
Sostenibilidad financiera y retos operativos
Desde el punto de vista económico, la Iglesia estima que el costo diario por cada residente asciende a 32 bolivianos —equivalentes a unos 2,8 dólares estadounidenses— destinado exclusivamente a cubrir la alimentación básica.
Sin embargo, la manutención integral de los centros demanda recursos adicionales para la adquisición de suministros médicos, pañales y el pago de salarios al personal especializado. En la actualidad, las labores en los 17 establecimientos dependen de 235 trabajadores y 75 religiosas.
Las secuelas económicas derivadas de la pandemia y la crisis general obligaron previamente a la clausura de cinco centros, lo que motivó la puesta en marcha de esta nueva movilización solidaria.
Al respecto, la embajadora de la campaña reflexionó sobre la deuda moral de la sociedad con sus mayores: “Los adultos mayores no son el pasado, sino son la razón de lo que somos ahora. Y creo que esa es la razón por la que debemos cuidarlos, valorarlos y ayudar en las actividades y en las campañas que nos permitan darles una vejez más digna”.
Asimismo, agregó: “Muchas veces pensamos que el paso del tiempo significa olvido, cuando en realidad debería significar recuerdo. Y el recuerdo viene de la mano también con la gratitud, con todo lo que ellos han trabajado por nosotros”.
Mecanismos de participación ciudadana
La meta económica fijada por los organizadores asciende a 200.000 bolivianos, equivalentes a 17.000 dólares. Para alcanzar dicho objetivo, se ha previsto la distribución de distintivos adhesivos con un valor simbólico de 5 bolivianos (aproximadamente 0,5 dólares), los cuales podrán adquirirse mediante transacciones electrónicas vinculadas a códigos QR.
La pastoral ha extendido la invitación a colaborar a través de múltiples vías, integrando tanto a ciudadanos particulares y familias como a corporaciones empresariales y comunidades parroquiales interesadas en multiplicar el mensaje de asistencia humanitaria.










