22 octubre, 2026

Consternación e indignación en la diócesis por el sacrilegio

La comunidad católica de la costa atlántica argentina se encuentra profundamente conmocionada tras confirmarse un grave episodio de vandalismo y profanación en un templo local. El obispo de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando, manifestó su “profundo dolor y consternación” luego de constatar los destrozos perpetrados en el interior de la Parroquia Nuestra Señora de Pompeya, situada en la ciudad de Necochea.

De acuerdo con la información oficial dada a conocer por el máximo responsable eclesiástico de la región a través de un comunicado público difundido este miércoles, los atacantes irrumpieron de manera violenta en el recinto sagrado para vulnerar el sagrario y sustraer el recipiente litúrgico que contenía las hostias consagradas.

El prelado subrayó que este “gravísimo hecho” va mucho más allá de la sustracción de elementos materiales u objetos de valor económico, ya que representa una herida directa y dolorosa contra “la fe y la devoción eucarística de nuestra comunidad”.

Llamado a la oración y convocatoria a una misa de desagravio

Frente a esta situación que ha generado alarma entre los fieles, la autoridad eclesiástica no solo manifestó su más firme rechazo a los actos de vandalismo y al irrespeto sistemático hacia los templos religiosos, sino que también instó a los feligreses a transformar el enojo en un espacio de recogimiento espiritual.

En este sentido, el obispo solicitó a todos los miembros de la diócesis elevar plegarias “en desagravio por lo ocurrido y por quienes cometieron este acto sacrilego, para que encuentren el camino del arrepentimiento y la conversión”.

Como parte de la respuesta pastoral ante el suceso, se convocó formalmente a los creyentes y vecinos a participar en el Rito Penitencial de Desagravio y en la solemne eucaristía programada para este domingo 25 de octubre a las 10:00 horas en el mismo templo afectado. La ceremonia litúrgica estará encabezada por el párroco local, el padre Pablo Bossio.

Para cerrar su mensaje institucional, monseñor Giobando exhortó a los fieles a mantener la cohesión comunitaria en este momento de prueba: “Les pido que roguemos unidos la intercesión de Nuestra Señora de Pompeya para que traiga consuelo a la querida comunidad de Necochea y nos ayude a mantener intactas la esperanza y la caridad, incluso frente a la adversidad”.

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