9 octubre, 2026

Atraco armado en la Diócesis de Rancagua deja a un religioso maniatado por horas

Un clima de profunda preocupación y consternación se vive en la comuna chilena de Codegua, ubicada en la Diócesis de Rancagua, tras confirmarse un violento asalto perpetrado en contra de un conocido párroco local dentro de las instalaciones de su propia vivienda eclesiástica.


Parroquia Nuestra Señora de la Merced. Crédito: Consejo de Monumentos Nacionales de Chile

Asalto nocturno y agresión psicológica

El violento episodio tuvo como blanco al padre Héctor Durán, quien encabeza la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced. De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por las autoridades eclesiásticas, los hechos se desencadenaron al filo de las 22:00 horas del miércoles.

En ese momento, un comando compuesto por cuatro sujetos logró vulnerar la seguridad del domicilio pastoral. Una vez dentro de la propiedad, los agresores sometieron al presbítero mediante constantes amenazas e insultos de alto calibre, para posteriormente proceder a maniatarlo e inmovilizarlo por completo mientras registraban cada una de las habitaciones.

Un botín millonario y horas de cautiverio

Tras despojar el recinto de diversos objetos de valor y dinero en efectivo, los asaltantes huyeron del lugar con rumbo desconocido. El sacerdote quedó en completa vulnerabilidad, atado en el suelo de la casa parroquial, y tuvo que transcurrir un lapso de dos horas hasta que el religioso logró liberarse por sus propios medios para dar la alerta a las autoridades policiales.

Las primeras diligencias investigativas quedaron a cargo de la Policía de Investigaciones (PDI). Ante los medios de comunicación locales, el subprefecto Jorge Zapata entregó detalles clave sobre el perfil de los antisociales y el perjuicio económico ocasionado, al señalar que los delincuentes “aparentemente extranjeros, con su rostro cubierto y portando armas de fuego”, ingresaron a la casa parroquial y sustrajeron “una suma de dinero importante, alrededor de 30 millones de pesos” (equivalentes a unos 30.000 dólares estadounidenses).

La autoridad policial detalló que dichos fondos correspondían a la recaudación administrativa del cementerio de la comuna, una responsabilidad financiera que se encuentra bajo la tutela directa del párroco afectado. En la actualidad, equipos especializados de la PDI continúan ejecutando peritajes y labores de inteligencia para dar con el paradero de los autores materiales del ilícito.

Respuesta institucional y llamado a la oración

A pesar de la gravedad del suceso y el evidente impacto psicológico derivado del encierro y la violencia ejercida en su contra, el Obispado informó que el clérigo se encuentra fuera de peligro físico. En su comunicado oficial, la diócesis precisó que el padre Durán “se encuentra en buenas condiciones y acompañado por personas cercanas a la comunidad parroquial”.

Asimismo, la máxima instancia de la Iglesia local manifestó su postura oficial ante este delito que vulnera la paz de la comunidad de Codegua. “El Obispado de Rancagua expresa su preocupación por este hecho y agradece especialmente la cercanía y preocupación de la comunidad hacia el padre Héctor en estos momentos”, remarcaron en el documento difundido a través de su plataforma digital.

Ante el incremento de la criminalidad y la vulnerabilidad de los espacios comunitarios, la Iglesia local hizo un llamado extensivo a todos los fieles para unirse en una cadena de oración. Las autoridades eclesiásticas exhortaron a la ciudadanía a pedir tanto por la pronta recuperación emocional del sacerdote como por el cese definitivo de este tipo de episodios de violencia e inseguridad que afectan a la región.

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