3 marzo, 2026

JUJUY, Argentina – Una serie de robos recientes ha puesto en jaque la tranquilidad y la seguridad del emblemático Santuario de Río Blanco, ubicado en la provincia de Jujuy. El último incidente, ocurrido días atrás, implicó la sustracción de equipos de sonido esenciales para el Ministerio de Música, generando consternación y un llamado urgente a las autoridades por parte de la comunidad y del sacerdote a cargo. Este suceso, lejos de ser un hecho aislado, forma parte de un patrón delictivo que amenaza el patrimonio material y espiritual de uno de los sitios religiosos más venerados del norte argentino, declarado además Monumento Nacional.

El Padre Germán Maccagno, sacerdote de la Diócesis de Jujuy, fue quien hizo pública la denuncia, detallando cómo los delincuentes ingresaron al recinto forzando una puerta lateral. “Nos encontramos con la desoladora escena en el coro: la consola de sonido, tres micrófonos —precisamente los de mejor calidad— y cables, todo había sido arrancado y sustraído. La pérdida es significativa para la comunidad, no solo por el valor material, sino por el impacto directo en las actividades litúrgicas y musicales que son el corazón de nuestra fe”, expresó el Padre Maccagno, visiblemente afectado por la situación.

La afectación va más allá de lo material. El Ministerio de Música, compuesto por voluntarios, invierte tiempo y esfuerzo en sus presentaciones, que son un pilar fundamental para las celebraciones y la experiencia de los feligreses. La ausencia de los equipos adecuados no solo dificulta su labor, sino que desanima a quienes con tanto fervor dedican su talento al servicio del Santuario.

**Un Patrón de Inseguridad Preocupante**

La preocupación del Padre Maccagno y de los fieles radica en que este último robo no es un incidente aislado. El sacerdote advirtió sobre la creciente vulnerabilidad del vasto predio, señalando que “no es la primera vez que sufrimos estos embates, y lo más doloroso es que no queremos acostumbrarnos a vivir en esta situación. Es un espacio muy grande y, lamentablemente, los que buscan hacer daño encuentran por dónde ingresar”.

En ocasiones anteriores, el Santuario de Río Blanco ha sido blanco de otros actos delictivos. La lista de objetos sustraídos incluye desde un gazebo y diversos cables, hasta una mesa y el bastón de la Virgen de la Merced, una reliquia de profundo significado devocional. Además, se han reportado daños a las alcancías destinadas a las donaciones de los fieles, reflejando una falta de respeto no solo por la propiedad ajena, sino por el mismo carácter sagrado del lugar y el esfuerzo comunitario.

Sin embargo, uno de los robos más impactantes y simbólicos fue el de una imagen de la Virgen, junto con su urna, ubicada en la bicisenda que conduce al Santuario. No se trataba de una pequeña figura, sino de una escultura de considerable magnitud y peso. El Padre Maccagno, al respecto, sostuvo que “alguien se llevó la urna y todo, porque es muy pesado y eso requiere de un operativo considerable para poder moverla”. La audacia de este hurto evidencia una planificación y una logística que van más allá de un simple acto vandálico, lo que incrementa la sensación de vulnerabilidad.

**El Clamor por Mayor Seguridad en un Monumento Nacional**

La reiteración de estos hechos delictivos ha impulsado al sacerdote a insistir en la necesidad de implementar medidas de seguridad más robustas en la zona. Esta petición cobra aún mayor relevancia si se considera que el Santuario de Río Blanco ha sido declarado Monumento Nacional, lo que subraya su valor histórico, cultural y arquitectónico, además de su profunda significación religiosa. La condición de Monumento Nacional debería implicar un compromiso especial por parte de las autoridades para su protección y conservación.

“Esperamos que las autoridades puedan tomar cartas en el asunto de manera efectiva. Todo lo que poseemos en el Santuario es fruto del esfuerzo mancomunado de la comunidad, de las donaciones generosas de la gente, y ver cómo se lo llevan impunemente genera un profundo dolor y frustración”, enfatizó el Padre Maccagno. La vulnerabilidad de un sitio que se mantiene gracias a la fe y la generosidad de sus visitantes plantea interrogantes sobre la protección del patrimonio colectivo y el compromiso de las instituciones públicas.

**Respuesta Policial y la Fe Inquebrantable de la Comunidad**

Si bien la policía fue notificada sobre estos robos, “hasta el momento no tenemos noticias concretas ni avances significativos en las investigaciones”, indicó el sacerdote, lo que añade una capa de desazón a la situación. La falta de resultados desalienta a la comunidad y alimenta la percepción de impunidad, un factor crítico en la lucha contra la delincuencia.

Pese a este panorama desafiante y la preocupación latente, las actividades litúrgicas y pastorales en el Santuario de Río Blanco continúan desarrollándose con normalidad, un testimonio de la resiliencia y la inquebrantable fe de la comunidad jujeña. El Padre Maccagno recordó que este domingo se celebrará la fiesta del Bautismo del Señor, con Misas programadas a las 8:30, a las 11:00 y a las 19:30 horas, marcando el cierre del tiempo de Navidad.

Este calendario de eventos religiosos es un mensaje claro: la fe y el espíritu comunitario no serán amedrentados por los actos delictivos. Sin embargo, la persistencia de los robos en el Santuario de Río Blanco subraya una urgencia impostergable para que las autoridades y la sociedad en su conjunto refuercen los mecanismos de protección de un lugar que no solo es un centro de espiritualidad, sino también una pieza fundamental del patrimonio histórico y cultural de Jujuy y de toda la Argentina. La seguridad de estos espacios sagrados y patrimoniales es una responsabilidad compartida que demanda acciones contundentes.

Agregar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos