Ciudad del Vaticano – En un significativo movimiento que subraya la creciente internacionalización de la Curia Romana y el reconocimiento al liderazgo eclesial latinoamericano, el Papa Francisco ha designado a Mons. Luis Manuel Alí Herrera, obispo auxiliar emérito de Bogotá y actual secretario de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, como Vicario del Arcipreste de la histórica Basílica Papal de Santa María la Mayor en Roma. Este nombramiento, anunciado por la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), posiciona al prelado colombiano en una de las sedes más veneradas y antiguas del catolicismo, un epicentro de fe y tradición mariana en el corazón de la Iglesia universal.
La designación de Mons. Alí Herrera como vicario se enmarca dentro de las disposiciones del artículo 4 §1 del Estatuto vigente del Capítulo Liberiano, el organismo encargado de la gestión litúrgica, pastoral y espiritual de la basílica. Su rol será fundamental en la coordinación de las actividades cotidianas del templo y en la asistencia al Cardenal Rolandas Makrickas, quien asumirá como Arcipreste de Santa María la Mayor en julio de 2025. Este cargo implica una estrecha colaboración en la supervisión de los canónigos de la basílica, la organización de las ceremonias litúrgicas y la atención a la vasta comunidad de fieles y peregrinos que acuden a este santuario milenario. Además, Alí Herrera tendrá la importante facultad de actuar en representación del Arcipreste en situaciones de ausencia o impedimento, asegurando la continuidad y eficiencia en la administración del complejo basilical.
Desde la Conferencia Episcopal de Colombia, este nombramiento ha sido recibido con profundo orgullo y calificado como un “reconocimiento a su trayectoria pastoral y a su compromiso con la vida eclesial”. La presencia de un pastor colombiano en una de las cuatro basílicas papales de Roma no solo honra su dedicación personal, sino que también refuerza el vínculo entre la rica tradición e historia de la Iglesia romana y los desafíos pastorales que la Iglesia contemporánea enfrenta en diversas latitudes, incluyendo América Latina. La designación es vista como un puente entre la milenaria herencia de la basílica y la vitalidad de la Iglesia en el continente americano.
La Basílica de Santa María la Mayor, conocida también como Santa María Liberiana, ostenta el título de ser el santuario mariano más antiguo de Occidente. Su fundación se remonta al siglo IV, con una leyenda que narra su origen en un milagro de la nieve en pleno verano romano. Es una de las cuatro Basílicas Mayores de Roma, junto a San Pedro, San Juan de Letrán y San Pablo Extramuros, y se distingue por su inigualable riqueza artística e histórica. En su interior, la basílica resguarda tesoros como los impresionantes mosaicos paleocristianos, el relicario de la Santa Cuna y, sobre todo, la venerada imagen de la Salus Populi Romani, considerada protectora de la ciudad de Roma y objeto de especial devoción por parte del Papa Francisco. Este contexto dota al nuevo cargo de Mons. Alí Herrera de una dimensión espiritual y simbólica de gran calado.
Es importante destacar que, a pesar de sus nuevas responsabilidades en Santa María la Mayor, Mons. Luis Manuel Alí Herrera continuará desempeñándose como secretario de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, un cargo crucial que ocupa desde marzo de 2024. Esta comisión, establecida por el Papa Francisco, juega un papel vital en el compromiso de la Iglesia Católica con la salvaguarda de los menores y personas vulnerables, promoviendo las mejores prácticas y políticas de prevención y respuesta ante abusos. Su permanencia en esta función subraya la confianza del Santo Padre en su experiencia y dedicación a una causa tan fundamental para la credibilidad y el futuro de la Iglesia.
Mons. Luis Manuel Alí Herrera, nacido en Barranquilla, Colombia, el 2 de mayo de 1967, ha forjado una distinguida carrera eclesial marcada por la academia y el servicio pastoral. Obtuvo licenciaturas en Teología y Psicología en la prestigiosa Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, una formación que ha enriquecido su enfoque en el acompañamiento humano y espiritual. Fue ordenado sacerdote en 1992, sirviendo a la Arquidiócesis de Bogotá en diversas parroquias y responsabilidades pastorales.
Su ascenso en la jerarquía eclesiástica continuó en 2015, cuando el Papa Francisco lo nombró Obispo Auxiliar de Bogotá, un cargo que le permitió profundizar su conocimiento de la Iglesia colombiana y sus desafíos. Entre 2021 y 2024, demostró sus habilidades administrativas y de liderazgo al fungir como secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia, coordinando las actividades de los obispos del país.
Desde 2015, su compromiso con la protección de la infancia y la juventud en la Iglesia ha sido constante. Inicialmente como miembro de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, y posteriormente asumiendo la Secretaría de la misma, Mons. Alí Herrera ha sido una voz activa y un actor clave en la implementación de medidas de salvaguardia. Su experiencia en psicología ha sido particularmente valiosa en este ámbito tan delicado. Complementando su servicio, en agosto de 2025 fue también designado miembro del Dicasterio para el Clero, lo que amplía su esfera de influencia en la formación y el acompañamiento del sacerdocio.
El nombramiento de Mons. Alí Herrera en Santa María la Mayor es un testimonio del aprecio del Papa Francisco por su probada capacidad pastoral, administrativa y su firme compromiso con las reformas esenciales para la Iglesia. Su presencia en la Curia Romana en múltiples frentes – desde la protección de menores hasta la gestión de una de las basílicas más importantes – refleja una apuesta por líderes capaces de tender puentes entre la tradición, la renovación y los desafíos del mundo contemporáneo. Este obispo colombiano ahora desempeñará un papel crucial en la vida de la Iglesia, tanto en la veneración de su rica historia como en la forja de su futuro.





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