La Arquidiócesis Primada de México, a través de su Pastoral Castrense, ha anunciado la celebración de un triduo de Misas y Rosarios en memoria de los integrantes de las fuerzas de seguridad que perdieron la vida en enfrentamientos relacionados con un importante operativo. Estos eventos violentos se suscitaron a raíz de la intervención militar que culminó con el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, líder del temido Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en el estado de Jalisco.
La iniciativa espiritual busca brindar consuelo y rendir homenaje a los servidores públicos que fallecieron en el cumplimiento de su deber, en un contexto de alta complejidad para la seguridad nacional de México. La comunidad católica, en particular aquella ligada a las Fuerzas Armadas y cuerpos policiales, se une en oración por el eterno descanso de los caídos y por el bienestar de sus familias.
**Contexto del Operativo y Consecuencias**
El 22 de febrero, una operación conjunta y coordinada entre elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional —el cuerpo policial federal de reciente creación— y la Fuerza Aérea Mexicana, se desplegó en el municipio de Tapalpa, Jalisco. El objetivo central de esta movilización era la captura de Nemesio Oseguera Cervantes, una figura clave en la estructura del crimen organizado a nivel nacional e internacional.
Según los informes oficiales emitidos por las autoridades, durante el desarrollo de este complejo operativo, “El Mencho” resultó gravemente herido. Pese a los esfuerzos por trasladarlo para recibir atención médica, el líder criminal falleció horas después. La noticia de su deceso desencadenó una serie de reacciones violentas por parte del Cártel Jalisco Nueva Generación, que se extendieron por diversas zonas.
Los miembros de la organización criminal respondieron con una oleada de ataques que incluyeron bloqueos carreteros, la quema de vehículos, agresiones directas a establecimientos comerciales y, de manera más alarmante, asaltos coordinados contra integrantes de las Fuerzas Armadas y de seguridad pública. Estos actos de represalia generaron un clima de tensión y afectaron la tranquilidad en varias localidades.
**El Alto Costo Humano del Deber**
Al día siguiente del operativo, el 23 de febrero, el entonces secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de México, Omar García Harfuch, ofreció una rueda de prensa para detallar los acontecimientos y sus trágicas consecuencias. El funcionario informó que se registraron un total de “27 cobardes agresiones contra la autoridad” en diversas partes del país.
Particularmente en Jalisco, epicentro de la operación, se concentraron seis de estas agresiones, las cuales resultaron en un lamentable saldo de vidas humanas. Un total de 25 elementos de la Guardia Nacional perdieron la vida, sumándose a un custodio penitenciario y un funcionario de la fiscalía general del Estado que también fallecieron en actos de servicio. Estos números subrayan el elevado riesgo y sacrificio que enfrentan diariamente las fuerzas de seguridad en la lucha contra el crimen organizado.
La magnitud de las bajas evidencia la ferocidad y organización de los grupos criminales, así como la valentía de quienes, al servicio del Estado mexicano, se enfrentan a estas amenazas. La respuesta del crimen organizado no solo buscó sembrar el caos, sino también enviar un mensaje de desafío a la autoridad.
**Un Llamado Espiritual por los Héroes Caídos**
Frente a esta situación, la Arquidiócesis Primada de México ha extendido un brazo espiritual a través de su Pastoral Castrense, consciente de la necesidad de apoyo moral y religioso para las familias militares y policiales. El Padre Jorge Reyes de la Riva, párroco castrense, hizo un llamado a la comunidad para unirse en oración “por el eterno descanso de los integrantes del Instituto Armado de México que fallecieron el día domingo 22 de febrero en el cumplimiento de sus obligaciones”.
El sacerdote anunció que la Parroquia Cristo de la Paz será el punto de encuentro para esta jornada de oración. Desde el martes 24 hasta el jueves 26 de febrero, se llevará a cabo un triduo dedicado a los “militares caídos”. Cada día, las actividades comenzarán con el rezo del Rosario a las 11:00 a.m. (hora local), seguido de la celebración de la Santa Misa, ofreciendo un espacio de recogimiento y consuelo para los deudos y compañeros de las víctimas.
**La Parroquia Cristo de la Paz: Un Faro de Espiritualidad**
La Parroquia Cristo de la Paz no es un templo cualquiera; se erige como un centro de espiritualidad de profunda relevancia para la familia militar en México. Su ubicación estratégica en la zona poniente de la Ciudad de México la sitúa en proximidad a importantes complejos castrenses. Entre ellos se encuentran sedes clave de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), instalaciones de la Guardia Nacional, el Hospital Central Militar y el Campo Militar 1-A. Esta cercanía facilita que el personal militar, policial y sus seres queridos encuentren en ella un refugio espiritual y un sentido de comunidad.
En una entrevista, el Padre Reyes de la Riva destacó la importancia de la unidad en la oración como sociedad mexicana por los integrantes de las Fuerzas Armadas. Argumentó que, para que estos hombres y mujeres puedan “cumplir su misión con honor, lealtad y patriotismo, es necesaria la ayuda de Dios”. Esta declaración subraya la visión de la Iglesia sobre el papel de la fe como un pilar de fortaleza y guía para quienes asumen la difícil tarea de proteger a la nación.
Finalmente, en su comunicado, el párroco castrense encomendó a los caídos y a sus familiares a la “maternal protección de la Virgen de Guadalupe”, a quien la tradición católica mexicana venera como Reina de las Fuerzas Armadas de México. La intención es que la Patrona de México “consuele en su corazón a las familias de nuestros compañeros y también a los integrantes de la Defensa Nacional que perdieron a sus compañeros en el servicio”. Este gesto final de devoción y esperanza busca abrazar a toda la comunidad afectada, reafirmando el papel de la fe en tiempos de duelo y adversidad.




