A un año de su elección, el Papa León XIV ha delineado un pontificado marcado por la profunda atención hacia América Latina, una región con la que mantiene un vínculo especial. Su experiencia pastoral en Perú, donde sirvió como obispo de la diócesis de Chiclayo entre 2014 y 2023, le ha proporcionado un conocimiento íntimo de sus desafíos y esperanzas. Desde su ascenso a la Sede de Pedro, este Pontífice, de origen estadounidense y nacionalidad peruana, ha manifestado una constante preocupación por los pueblos latinoamericanos, especialmente ante escenarios de crisis humanitaria, conflictos violentos y desastres naturales.

Los gestos y mensajes de León XIV hacia la región se han multiplicado, reflejando su compromiso con la paz, la justicia social y el desarrollo humano integral. Su diplomacia y cercanía pastoral han sido evidentes en diversas situaciones, consolidando un puente entre el Vaticano y el continente americano.

**Solidaridad en desastres y tensiones**
En octubre de 2025, México fue asolado por intensas lluvias que afectaron a estados como Veracruz, Hidalgo y Puebla, dejando un saldo trágico de 83 personas fallecidas y 17 desaparecidas, además de cuantiosas pérdidas materiales. Ante la magnitud de la catástrofe, el Papa León XIV no tardó en expresar sus condolencias y ofrecer sus oraciones a través de su cuenta de X, encomendando las almas de los difuntos y el consuelo para las familias afectadas. Como muestra tangible de su apoyo, solicitó a la hermana Alessandra Smerilli, secretaria del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano, que visitara a los damnificados, religiosos y voluntarios en la zona, llevando la solidaridad de la Santa Sede.

Febrero de 2026 encontró al Santo Padre pronunciándose sobre las crecientes tensiones entre Cuba y Estados Unidos, en un contexto de nuevas medidas implementadas por Washington hacia la isla caribeña. Durante el rezo del Ángelus, León XIV se unió a la voz de los obispos cubanos, haciendo un llamado apremiante a “promover un diálogo sincero y eficaz para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar los sufrimientos del querido pueblo cubano”. Este pronunciamiento subrayó la importancia de la diplomacia y la búsqueda de soluciones pacíficas.

Haití, una nación azotada por múltiples crisis, también ha estado en el radar del Pontífice. El 9 de enero de 2026, en su primer discurso anual ante el cuerpo diplomático acreditado en el Vaticano, el Papa León XIV dedicó una parte de su intervención a la “desesperada situación de Haití, marcada por múltiples formas de violencia, desde la trata de personas hasta el exilio forzoso y los secuestros”. Sus palabras resaltaron la grave inseguridad en el país, donde las bandas criminales ejercen un control significativo, a pesar de los esfuerzos internacionales por estabilizar la situación.

**Fortalecimiento de la estructura eclesial y reconocimientos históricos**
La República Dominicana fue escenario de una decisión administrativa significativa por parte del Papa León XIV, quien creó la nueva diócesis de Stella Maris. Esta nueva sede episcopal, sufragánea de la Arquidiócesis de Santo Domingo, fue un paso importante para la estructura eclesiástica del país, nombrando a Monseñor Manuel Antonio Ruiz como su primer obispo.

En Guatemala, el Pontífice firmó, el 22 de enero de 2026, el decreto que reconoce el martirio de Fray Augusto Ramírez Monasterio. Este reconocimiento honra la vida y el ministerio de un religioso que desarrolló su labor en una etapa de profunda convulsión social y violencia en Guatemala, marcada por más de tres décadas de guerra interna (1960-1996). La decisión del Papa subraya el valor del testimonio de fe en tiempos de adversidad.

El Salvador también recibió una muestra de cercanía por parte del Papa, quien donó 100 mil dólares para el proyecto “Agua Segura”. Esta iniciativa busca llevar agua potable y saneamiento a comunidades vulnerables, impactando directamente en la calidad de vida de miles de salvadoreños.

**Apoyo a la Iglesia perseguida y llamados a la paz**
La situación en Nicaragua ha sido motivo de especial atención para el Papa León XIV. En noviembre de 2025, el Pontífice recibió en audiencia a Monseñor Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa y administrador apostólico de Estelí, quien vive en el exilio tras ser deportado en 2024 por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El sacerdote exiliado Erick Díaz describió este encuentro como “una audiencia de esperanza y comunión eclesial”, destacando su significado para la Iglesia nicaragüense, que enfrenta importantes desafíos.

Colombia ha sido otro foco de preocupación para el Papa León XIV. En febrero de 2026, el Santo Padre solicitó oraciones y ayuda material para las familias afectadas por graves inundaciones en el norte del país. Un mes después, en marzo, se unió a las plegarias por el eterno descanso de los 69 fallecidos en la caída de un avión militar en el departamento del Putumayo. En abril del mismo año, el Papa condenó enérgicamente el repunte de la violencia en Colombia, tras atentados en los departamentos del Cauca y Valle del Cauca, que dejaron al menos 20 víctimas mortales y más de 45 heridos, reafirmando su llamado a la reconciliación y la paz.

Venezuela ha sido destinataria de gestos significativos. En octubre de 2025, León XIV canonizó a los primeros santos venezolanos: José Gregorio Hernández y María del Monte Carmelo Rendiles Martínez, un hecho de gran relevancia espiritual para la nación. Además, en un momento de tensión política, el Pontífice manifestó preocupación por la situación venezolana y pidió respeto a la soberanía nacional, subrayando la importancia de la estabilidad y el diálogo.

**El vínculo personal con Perú y un mensaje a Argentina**
Con Perú, su país de adopción, el Papa León XIV ha mostrado el vínculo más cercano. En su primer discurso tras ser elegido, dedicó unas palabras en español a la Diócesis de Chiclayo, donde había servido como obispo entre 2014 y 2023. “Si me permiten también una palabra, un saludo a todos aquellos… En modo particular a mi querida diócesis de Chiclayo en el Perú, donde un pueblo fiel ha acompañado a su obispo, ha compartido su fe, y ha dado tanto, tanto, para seguir siendo Iglesia fiel de Jesucristo”, expresó en aquella ocasión, evidenciando el cariño y la gratitud por su trayectoria pastoral.

Finalmente, Argentina recibió el primer mensaje oficial del Papa León XIV dirigido al país desde el inicio de su pontificado, en una carta a la 31ª Conferencia Industrial. En este mensaje, el Santo Padre destacó la figura de Enrique Shaw, un empresario católico argentino, cuyo liderazgo, señaló, estuvo marcado por “la transparencia, la capacidad de escucha y el empeño para que cada trabajador pudiera sentirse parte de un proyecto compartido”, ofreciendo un modelo de compromiso social y empresarial desde la fe.

En este primer año de pontificado, el Papa León XIV ha demostrado ser una voz constante y cercana para América Latina, priorizando la pastoral social, el diálogo y el acompañamiento en momentos de dificultad, reafirmando el papel de la Iglesia como promotora de esperanza y solidaridad en el continente.

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