13 julio, 2026

Madrid, España. En una muestra contundente de solidaridad internacional, Cáritas Española ha movilizado una ayuda crucial de cinco millones de euros (aproximadamente 5.713.700 dólares estadounidenses) para paliar las devastadoras consecuencias de los dos terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio de 2026. La organización benéfica, en estrecha colaboración con Cáritas Venezuela, ha actuado con celeridad para responder a una emergencia que ha dejado a miles de personas en una situación de extrema vulnerabilidad.

Desde el primer momento en que se conoció la magnitud de la catástrofe sísmica en Venezuela, Cáritas Española realizó un envío inicial y urgente de 300.000 euros. A esta aportación se ha sumado recientemente una nueva remesa de 700.000 euros, elevando la ayuda económica ya transferida a un millón de euros, destinada a cubrir las necesidades más inmediatas y urgentes de la población afectada en diversas regiones del país. Este desembolso inicial es vital para garantizar el acceso a bienes y servicios básicos mientras se coordina la respuesta a medio y largo plazo.

El resto de los fondos recaudados, que ascienden a cuatro millones de euros, se mantienen en reserva estratégica, a la espera de un informe detallado que Cáritas Venezuela presentará la próxima semana. Este documento crucial, denominado “Respuesta de Emergencia”, definirá las necesidades prioritarias, las fases de recuperación y reconstrucción, los plazos estimados y el presupuesto aproximado para cada etapa. Una vez consolidada esta información, será compartida con el resto de las Cáritas internacionales, permitiendo que cada una contribuya según sus capacidades y especialidades, optimizando así la eficacia de la ayuda humanitaria global.

Más allá del soporte financiero, Cáritas Española ha desplegado personal especializado en el terreno. Hace más de una semana, Manuel Gutiérrez, su cooperante en Bogotá (Colombia) con una vasta experiencia en gestión de crisis, se trasladó a La Guaira, una de las zonas más golpeadas. Gutiérrez se ha integrado en un equipo internacional de expertos, conformado por miembros de otras Cáritas de Estados Unidos, Alemania, Puerto Rico y diversos países de Hispanoamérica. Este grupo multidisciplinar está proporcionando asistencia técnica y operativa, reforzando las capacidades locales.

“La realidad en Venezuela es completamente desoladora, no hay palabras para describirla. Sin embargo, los equipos de Cáritas, compuestos por personas voluntarias y profesionales, están trabajando sin descanso y con una dedicación admirable para mitigar el sufrimiento de tantísimos afectados”, expresó Gutiérrez en un comunicado de Cáritas Española, subrayando la resiliencia y el compromiso de quienes están en primera línea.

Los expertos desplegados están ofreciendo conocimientos especializados en áreas críticas como la gestión de agua, saneamiento e higiene, la evaluación y reducción de riesgos, la seguridad alimentaria, la promoción de medios de vida sostenibles y la provisión de refugio de emergencia. Esta coordinación busca, además de la atención inmediata, fortalecer las capacidades de las Cáritas locales, promoviendo la autonomía y la preparación ante futuras emergencias. La intervención se ha concentrado prioritariamente en los estados de La Guaira, Distrito Capital, Miranda, Carabobo, Yaracuy, Aragua y Falcón, sin desatender a las familias desplazadas hacia otras zonas del país.

La relación de cooperación entre Cáritas Española y Venezuela tiene una larga trayectoria. Esta alianza se ha sostenido en el tiempo desde desastres anteriores, como las devastadoras inundaciones y deslizamientos de tierra de 1999, conocidos como la Tragedia de Vargas, cuando un cooperante español permaneció en el país hasta 2004 para apoyar en la recuperación. Tras una década de contacto permanente y apoyos puntuales, la cooperación se reforzó significativamente en 2015 ante la creciente crisis migratoria venezolana. En los años recientes, los esfuerzos se han centrado en programas vitales de atención y monitoreo de la desnutrición infantil en menores de cinco años, así como en mujeres embarazadas y lactantes, y en un programa robusto de reducción de riesgos de desastres, fundamentales para la construcción de comunidades más resilientes frente a futuras adversidades.

La respuesta de Cáritas Española a los sismos de 2026 no es un hecho aislado, sino la continuación de un compromiso histórico y profundo con el pueblo venezolano, reafirmando la importancia de la solidaridad internacional en momentos de crisis humanitaria.

Nuevos